Cada vez está más de moda invertir en este tipo de productos financieros. Vamos a explicar de forma sencilla y con un ejemplo cómo funcionan los warrants.

Los warrants, son un derivado financiero que otorga a su comprador el derecho a comprar un determinado activo (activo subyacente) al emisor del warrant, en un plazo previsto (fecha de vencimiento) y a un precio previamente estipulado (precio strike).

Como los warrants son emitidos por un emisor, solo tenemos dos opciones de inversión, comprar calls o comprar puts. A diferencia de las opciones, en donde tenemos 4 posibilidades de inversión, comprar calls, vender calls, comprar puts y vender puts.

Ejemplo del funcionamiento de un warrant

Compramos a un emisor 1.000 warants por un precio de 1.000 euros (un euro de prima cada warrant) que me otorgan el derecho a comprar acciones del Banco Santander a un precio de 7 euros (precio de ejercicio) dentro de un año. Veamos las tres posibles situaciones al cabo de un año:

1 – La acción haya subido por encima de 8 euros, por ejemplo a 9 euros: Ejerzo mi derecho y compro 1.000 acciones de Santander por 7.000 euros (1.000 derechos por el precio de ejercicio establecido al comprar el warrant). Si vendo en ese mismo momento las acciones me darán 9.000 euros. Por lo tanto mis ganancias serán de 1.000 euros (9.000 euros – 7.000 euros – 1.000 euros). Por lo tanto, la rentabilidad de los 1.000 primeros 1.000 euros invertidos en warrants es del 100%, hemos doblado la inversión.

2 – La acción vale entre 7 y 8 euros, por ejemplo 7,5: Ejerzo el derecho y compro las acciones a 7 euros. Compro las acciones por 7.000 euros y las vendo en ese mismo momento por 7.500 euros. En total he perdido 5.00 euros (7.500-7.000-1.000). He perdido la mitad de lo invertido en warrants.

3 – La acción vale 7 euros o menos: No ejercemos el derecho del warrant ya que sale más barato comprar la acción directamente en el mercado. Si se da este caso hemos perdido la prima, es decir, perdemos todo lo invertido al principio, los 1.000 euros que invertimos en warrants.

Muchos inversores en vez de esperar a la fecha de vencimiento vuelven a vender el derecho en el mercado y así se ahorran el tener que comprar las acciones. Por ejemplo si se da el caso que hayamos acertado y las acciones valen 9 euros una semana antes de la fecha de vencimiento del warrant, el precio o prima del warrant rondará los dos euros, por lo que si vendemos el warrant por 2 euros habremos obtenido un beneficio directo de 1000 euros, es decir, el doble de lo que invertimos al principio.