El Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (FED) son los dos bancos centrales más grandes del mundo, las políticas que llevan a cabo influyen a cerca de 700 millones de personas de las naciones más desarrolladas del planeta y sus monedas son referencia mundial. Las funciones de ambos bancos son similares. Sin embargo, sus diferencias son gigantescas, comenzando por los objetivos de la política monetaria de cada banco.

Vamos a realizar un análisis de las diferencias entre ambos bancos centrales y su política monetaria, vamos a comenzar analizando la estructura de su organización como institución monetaria, seguido de los objetivos de política monetaria, de la estrategia utilizada y por último, de la instrumentación llevada a cabo para controlar aquellos objetivos para los que ha sido diseñada. Para ello han sido elaborados varios cuadros comparativos para que se pueda realizar un exhaustivo análisis, de esta forma el lector puede comprender mejor toda la información expuesta

El Banco Central Europeo es el banco central de la moneda única europea, el euro. El 1 de Enero de 1999, comenzó una nueva época con la adopción de la moneda única. Desde su creación, se ha convertido en la segunda moneda más grande en términos económicos después del dólar de Estados Unidos de América. La función principal del BCE es mantener el poder adquisitivo de la moneda única y, de este modo, la estabilidad de precios en la zona euro. El BCE controla la oferta monetaria y la evolución de los precios.

La Reserva Federal es el banco central de los EE.UU. desde el año en el que fue fundado por el Congreso en 1913, con la finalidad de proporcionar al país un sistema monetario y financiero más seguro, flexible y estable. Hoy en día dicha finalidad es llevada a cabo mediante cuatro áreas (BOARD OF GOVERNORS OF THE FEDERAL RESERVE SYSTEM: “Purposes and functions“):

  1. Conducir la política monetaria del país influyendo en las condiciones monetarias y crediticias en la economía con el objetivo de conseguir un crecimiento económico sostenible con pleno empleo, estabilidad de precios y una moderada tasa de interés a largo plazo.
  2. Supervisar y regular las instituciones bancarias para garantizar la seguridad, la solidez de la banca, del sistema financiero y, para proteger los derechos de crédito de los consumidores.
  3. Mantener la estabilidad del sistema financiero y contener el riesgo sistémico que puede aparecer en los mercados financieros.
  4. Proporcionar servicios financieros al gobierno de EE.UU., a las instituciones de depósito y a las instituciones oficiales extranjeras, jugando un papel importante en el sistema de pagos de la nación.

Como institución monetaria ambos bancos centrales están estructurados de forma similar, aunque la instrumentación este descentralizada en los Bancos Centrales Nacionales (BCNs) para el caso del BCE y centralizada en la Junta de Gobernadores y el Federal Open Market Comitte (FOMC) para el caso de la FED.

La diferencia más apreciable en torno a la comparación de ambas políticas monetarias reside en los objetivos que cada banco central persigue y que realmente definen su forma de actuar. El Banco Central Europeo tiene un solo objetivo, y es la estabilidad de precios, fijándolo cuantitativamente en un 2 por ciento. Es un objetivo de carácter primordial frente a los objetivos compartidos del Sistema de Reserva Federal. Muy ligado con lo anterior, la estrategia de política monetaria, también tiene claras diferencias. Mientras que el BCE la tiene claramente definida mediante la definición del objetivo último en términos cuantitativos y basada en dos pilares, la Reserva Federal se apoya en una gran cantidad de indicadores que definen su estrategia, visiblemente no delimitada.

 

1

2


    3

 

4

 

5

 

6