La diversificación empresarial es una de las estrategias de crecimiento que una empresa puede hacer. Sin duda la más arriesgada de todas, ya que consiste en el lanzamiento de un producto nuevo destinado a un mercado nuevo y desconocido.

En la siguiente tabla podemos ver las diferentes estrategias de crecimiento de una empresa:

Podemos entender que es la estrategia más arriesgada, pero como todo en economía a mayor riesgo mayor posibilidad de obtener beneficio. Si esta estrategia sale bien, la empresa no sólo habrá lanzado un producto diferente a los que ya producía, ampliando su gama, si no que además se asegurará un crecimiento de su cartera de clientes.

La diversificación empresarial resulta muy útil si se hace con productos y mercados que tengan una relación inversa a la que tienen sus mercados y productos actuales con el estado de la economía, dado que una bajada de la demanda en sus mercados ya establecidos se podrá compensar con una subida simultánea en los nuevos conseguidos. Esto se traduce en un seguro de permanencia de la compañía a largo plazo, ya que consigue hacer independiente a la empresa de los ciclos de la economía ( ya esté en auge o crisis ).

Ejemplo

Imaginemos una empresa que vende productos alimenticios de alta calidad ( caviar, jamón ibérico ) en la zona más rica de una ciudad. Esta compañía decide diversificar, para ello empieza a vender productos básicos de consumo como pan, leche, etc… ( producto nuevo ), en las zonas menos ricas de la ciudad ( nuevo mercado ).

Si a la empresa logra su diversificación, en un momento de auge de la economía tendrá una elevada demanda de sus productos de alta calidad y precio y menor de los productos básicos. Sin embargo en caso de una crisis, lógicamente la gente incorporará más pan a su alimentación y menos caviar. Por lo que la empresa logrará compensar sus pérdidas de un lado con el aumento de la demanda del otro.

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