Economía del comportamiento o economía conductual es el estudio de cómo factores psicológicos, sociales o cognitivos afectan las decisiones económicas de los individuos.

La economía conductual está principalmente interesada en explicar porque los individuos muchas veces se comportan de manera distinta a la de un agente racional, alejándose de uno de los supuestos fundamentales de la economía clásica. Al igual que las finanzas del comportamiento se alejan de los supuestos de las finanzas tradicionales.

Los modelos que se utilizan para analizar el comportamiento usualmente integran ideas de la psicología, neurociencia y microeconomía.

Algunos ejemplos de economía conductual

La economía conductual o del comportamiento ha observado varias conductas de las personas comunes y corrientes que violan el supuesto de racionalidad cuando toman decisiones de consumo. A continuación vemos algunos ejemplos:

  1. Avalancha de información: los consumidores tienen que comparar muchas opciones y características lo que los lleva a la confusión, elegir al azar o incluso a no tomar ninguna decisión.
  2. Heurística: los consumidores muchas veces toman atajos en sus decisiones, así por ejemplo, en vez de analizar toda la información se limitan a comprar lo mismo que sus amigos o familiares.
  3. Legado: los consumidores tienden a ser renuentes a cambiar de proveedor o de marca por miedo a equivocarse.
  4. Inercia: los consumidores generalmente no se cambian de proveedor cuando tienen que hacer algún esfuerzo (como por ejemplo desactivar una cláusula de renovación automática).
  5. Miopía: los consumidores tienden a tener una visión de corto plazo privilegiando el disfrute actual en vez de esperar para disfrutar en el futuro. Así por ejemplo, cuando se tienen que tomar decisiones de inversión a largo plazo o de ahorro para jubilación los consumidores no ponen suficiente valor a los pagos futuros.
  6. Marco: los consumidores se ven influenciados por la forma o el marco en que la información es presentada. A veces la misma información presentada en distintas formas lleva a que los consumidores tomen decisiones distintas.
  7. Aversión al riesgo: la preferencia por evitar una pérdida es más grande que la preferencia por ganar algo.