El estocástico es un indicador bursátil de tipo oscilador que se utiliza, especialmente, para operar en condiciones dónde los mercados se mueven de forma lateral, ya que consiguen suavizar el efecto de los dientes de sierra de los indicadores tras seguir la pauta de las cotizaciones.

El estocástico se constituye a través de la cotización del precio de cierre de la última sesión de un activo respecto a su máximo y a su minimo, moviéndose en un intervalo entre 0 y 100.

Cuánto más cerca se encuentre del nivel de 0, el indicador mostrará una mayor sobreventa, por el contrario, cuánto más se aproxime al nivel de 100, más sobrecomprada se encuentra la cotización.

El estocástico se compone de dos líneas, una línea continua que se llama %K y una media móvil dibujada por una línea discontinua que se denomina %D. Por tanto, podemos decir que es un indicador que ayuda a interpretar señales de compra y de venta, si bien es cierto que debemos tener cuidado con sus sus indicaciones dado que también emite señales falsas, de este modo, es imprescindible combinarlo con otras técnicas que ayuden a identificar la acción del precio especialmente si la cotización pasa a ser tendencial.

Interpretación técnica del estocástico

El estocástico ofrece señales de compra y venta a través de los siguientes casos:

1. Cruce entre la linea del indicador y su media móvil:

  • La señal de compra se produce cuando el Estocástico (%K) cruza al alza su media móvil (línea %D) y se mantiene por encima de ésta.
  • La señal de venta se produce cuando el Estocástico (%K) cruza a la baja su media móvil (línea %D) y se mantiene por debajo de ésta.

2.  Aproximación a los niveles de sobrecompra o sobreventa definidos en el intervalo de 0 a 100.

3.  Divergencias entre la cotización y el indicador.