Apertura de crédito
La apertura de crédito es el contrato por el que un banco se compromete a prestar dinero hasta un límite fijado. Descubre qué es y cómo funciona.

¿Qué es la apertura de crédito?
La apertura de crédito es el contrato por el que una entidad financiera se compromete a poner a disposición de un cliente una cantidad de dinero, hasta un límite y durante un plazo determinado, a cambio de unos intereses y comisiones pactados.
El cliente no recibe todo el dinero de golpe, como en un préstamo: puede ir disponiendo de él según lo necesite, sin superar el límite fijado. Los tipos de interés aplicados y el plazo de amortización son dos de las variables que más importan, tanto para empresas como para particulares que tienen abierta una línea de crédito.
Apertura de crédito: Explicación sencilla
La apertura de crédito funciona de forma parecida a una tarjeta de crédito, pero pensada sobre todo para empresas y autónomos. El banco concede un límite, por ejemplo 50.000 euros, y el cliente puede usar esa cantidad, toda o solo una parte, según le vaya haciendo falta para pagar proveedores, nóminas o imprevistos.
La gran diferencia con un préstamo tradicional es que los intereses solo se pagan por el dinero realmente dispuesto, no por todo el límite concedido. Si una empresa tiene abierta una línea de 50.000 euros pero solo usa 10.000, pagará intereses únicamente por esos 10.000.
Además, a medida que el cliente va devolviendo lo dispuesto, ese importe vuelve a quedar disponible dentro del límite pactado, sin necesidad de firmar un nuevo contrato. Es, en la práctica, una herramienta de financiación flexible para cubrir necesidades puntuales de liquidez.
Características de la apertura de crédito
Sin crédito, una economía no podría desarrollarse con normalidad. Por eso el dinero debe fluir, manteniendo un balance equilibrado entre la oferta y la demanda de crédito. Entre 2008 y 2012 se vivieron situaciones de fuerte restricción crediticia: la crisis de liquidez de esos años sacudió a muchos países, con efectos como el aumento del desempleo y el cierre de negocios.
La expansión del crédito, es decir, que las entidades concedan más financiación, supone un desahogo para cualquier economía. Permite inyectar dinero principalmente a través de los bancos, habilita inversiones en sectores productivos, favorece la creación de empleo e incentiva el consumo.
Para que esto funcione, los agentes financieros con exceso de oferta deben facilitar el acceso al crédito siempre que exista una demanda solvente detrás. El exceso de oferta y la demanda solvente son, por tanto, las dos variables clave para que una entidad preste dinero y este fluya hacia la creación de negocios y empleo estable.
Las entidades deben ofrecer el crédito a un coste razonable, y quienes lo solicitan deben demostrar capacidad de pago. Cuando esto falla y aumentan los impagos, la morosidad puede dispararse y poner en problemas a la entidad, con riesgo de contagio al resto del sistema financiero y de la economía.
Este factor fue uno de los detonantes de la crisis financiera que siguió a la caída de Lehman Brothers en 2008. Desde entonces, reguladores y países han reforzado la medición de estos riesgos con herramientas más sofisticadas, buscando anticipar el riesgo de impago en la deuda.
Un ejemplo de estas medidas son las directrices internacionales recogidas en los Acuerdos de Basilea.
Autores
Publicado por José Francisco López el 14 febrero 2016.
Revisado por última vez el 2 octubre 2026.
Cómo citar este artículo
Francisco López, J. (2016). Apertura de crédito. Economipedia. https://economipedia.com/definiciones/apertura-de-credito.html
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