Deudor

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Un deudor es una persona, física o jurídica, que debe dinero a otra persona, conocida como acreedor.

El deudor está obligado a realizar el pago al acreedor en una fecha previamente pactada. Si el deudor no cumpliera con lo pactado, es decir, con su obligación, el acreedor puede exigir un activo real al deudor como compensación. Por ejemplo, una casa o un terreno.

Así mismo, en el caso de que no existiera ningún documento que justifique la deuda, esta es ejecutable igualmente pero legalmente la obligación no existe. Por tanto, el acreedor no podrá realizar ningún tipo de acción legal contra el moroso (deudor).

Tipos de deudor

Al igual que ocurre con la figura del acreedor, existen muchos tipos de deudores. Sin embargo, a efectos prácticos, puesto que recogemos en este enlace los tipos de deuda (y por ende de deudores) vamos a distinguir a los deudores en tres tipos:

  • Fortuito o por fuerza mayor: El deudor fortuito por fuerza mayor es aquel que por hechos imprevisibles e inevitables no puede pagar a su acreedor. En estos casos, podría quedar sin responsabilidad ante el acreedor.
  • Mala gestión: Por desconocimiento o incompetencia, resultan incapaces de pagar sus deudas al acreedor.
  • Negligencia: Realizan actividades fraudulentas o que, sabiendo que les perjudicarán, para provocar su propia insolvencia y así no pagar al acreedor.
  • Voluntad propia: Hace referencia a aquellos deudores que deciden, por voluntad propia y a pesar de que disponen de medios suficientes, no pagar su deuda.

Por lo general, el incumplimiento en el pago de una deuda por parte del deudor no es un crimen. Cuando un deudor se encuentra en bancarrota y debe pagar varias deudas, puede optar por pagar las deudas según la prioridad que desee, siempre y cuando no se haya establecido lo contrario en los contratos firmados con los acreedores. Un ejemplo claro del orden de prioridad se da en las deudas de renta fija. Puedes ver más información sobre esta prioridad en tipos de deuda.

Ejemplo de deudor

Un ejemplo de deudor por fuerza mayor sería aquel que por una catástrofe natural resulta insolvente. Consecuentemente, no puede realizar el pago correspondientes. Si bien, podría seguir estando obligado a pagar, la justicia no le impondrá penas. Además, en estos casos, dado que los seguros no cubren este tipo de sucesos, los Gobiernos aportan ayudas en forma de subvenciones y moratorias en las indemnizaciones.

Relativo a la mala gestión, sería un directivo que por su incompetencia hace quebrar a una empresa. Es decir, por su incapacidad de manejar la situación.

Por su lado, el negligente podría ser un responsable de departamento que realiza actividades para perjudicar a la compañía. Y, por culpa suya, la compañía se ve incapaz de hacer frente a sus obligaciones.

Por último, el que lo hace por voluntad propia sería una persona que no paga a alguien por venganza o simplemente porque no le viene en gana.

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