Valor añadido

El valor añadido es la utilidad adicional que tiene un bien o servicio como consecuencia de haber sufrido un proceso de transformación.

Dicho de otro modo, el valor de un producto o servicio vale más que la suma de los recursos utilizados. Ese proceso de transformación desde una serie de elementos hasta un elemento final, produce un valor añadido.

Por ejemplo, el metal, el caucho y algunos componentes electrónicos por sí solos no valen demasiado. Sin embargo, si damos forma al metal podemos obtener la carrocería de un coche. Si damos forma al caucho podemos fabricar unas ruedas. A todo esto añadimos los componentes electrónicos adecuados y podemos obtener un coche.

Es decir, el metal, el caucho y los componentes electrónicos han sufrido un proceso de transformación. Estos elementos, en su conjunto, crean otro elemento con una utilidad mucho mayor.

Bienes o servicios de bajo, medio y alto valor añadido

Es común entre los analistas económicos hacer referencias a estos conceptos. De manera que, según el bien o servicio del que estamos hablando, le añadimos una especie de etiqueta.

De esta forma, podemos diferenciar entre los siguientes bienes o servicios:

  • Bajo valor añadido: Son productos cuyo proceso de transformación no requiere muchos conocimientos ni procesos productivos complejos. Por ejemplo, una barra de pan.
  • Medio valor añadido: Son productos que están a medio camino entre los de bajo y los de alto valor añadido. Por ejemplo, una camiseta.
  • Alto valor añadido: Son productos o servicios cuyo proceso de transformación requiere de conocimientos avanzados y cuyo proceso productivo es más complejo. Por ejemplo, la fabricación de cabinas para aviones comerciales.

Estos ejemplos son a título puramente anecdótico. Ya que, cualquier producto, por básico que sea, puede pasar de ser de bajo  a alto valor añadido.

Por ejemplo, una camiseta de tela puede tener bajo valor añadido. Si cambiamos el material y la hacemos transpirable puede ser de medio valor añadido. Si además de ser transpirable está compuesta por un material que permite secarse rápidamente estaríamos ante un producto de alto valor añadido.

Otras definiciones de valor añadido

Al ser un concepto más o menos abstracto, su definición ha ido evolucionando a lo largo de los años. Según el autor y al campo al que se refiere se ha ido perfilando de una manera o de otra.

Por ejemplo, el diccionario de Oxford lo define como el monto por el cual el valor de un producto se va incrementado según las etapas de producción descontando los costes iniciales.

Otra definición que merece la pena citar por su simplificad es la de los autores Born y Banchman en uno de sus libros sobre el concepto: “Agregar valor  significa vender la parrillada, no el filete”.

Valor añadido contable

También podemos entender el concepto desde el punto de vista contable. En este caso, sería lo que queda al restar al importe de ventas, el importe de las compras. Es decir, el precio al que vendo y el precio que me cuesta producirlo.

Cómo hemos visto, es un término que va desde lo sencillo hasta lo abstracto. Según a qué hacemos referencia, podemos encontrar más adecuada una definición que otra. Por ello, es importante, antes que todo, pensar a qué queremos hacer referencia y en qué campo de la economía nos encontramos.

 

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