El ahorro privado es la diferencia entre rentas y consumos de un individuo o colectividad perteneciente al ámbito privado de la economía, los cuales suelen ser generalmente familias o empresas. 

Formalmente esta modalidad de ahorro es el resultado de restar al ingreso disponible o renta disponible el consumo realizado en bienes y servicios por parte de un agente u organización privada, que pueden ser individuos corrientes, empresas o instituciones sin ánimo de lucro.

Se considera por tanto, el ahorro privado total de un país a la suma del ahorro de todos las familias y sociedades mercantiles que lo componen, que son las encargadas de contener dicho ahorro privado, resultado de la toma de decisiones de consumo sobre una renta disponible de referencia, ya que es la cantidad que se ha reservado y no se ha destinado al abastecimiento o a la consecución de diferentes tipos de servicio.

El tipo de ahorro contrapuesto al privado por su naturaleza es el ahorro público, que es el realizado por el Estado. Es decir, por cualquier tipo de empresa u organización pública.

El ahorro privado de familias y empresas

Por ejemplo, si una familia cuenta con una renta anual de 60.000 euros procedente de los salarios del padre y la madre esos serían los ingresos disponible para ese periodo. Imaginemos que la misma familia dedica 55.000 euros a comprar alimentos, pagar sus facturas, la educación de sus hijos e irse vacaciones en agosto. La diferencia de 5.000 euros restantes será lo que consideraremos como el ahorro de dicho núcleo familiar.

En el caso de las empresas, el ahorro equivale al beneficio resultante de la actividad económica a la que se dedique y tras haber repartido los correspondientes dividendos o reparto de participaciones en beneficios entre los accionistas. A menudo las empresas deciden dedicar las partidas de ahorro con el que se encuentran en diferentes fines, como acometer nuevos proyectos e inversiones.