Un Banco sistémico es una entidad financiera a la cual se le concede este calificativo debido a su gran tamaño e importancia en el mercado, hasta el punto de que su caída o desaparición tiene elevados impactos negativos para un país o región en particular.

El concepto de banco sistémico está muy relacionado con riesgo sistémico,  y por ello a este tipo de bancos se les suele exigir un colchón extra de capital. Por otro lado, se dice de ellos que en caso de posibles quiebras o situaciones límite desde el punto de vista financiero es necesario rescatarlos o protegerlos desde las instituciones para evitar colapsos totales de los sistemas económicos y los estados.

Un problema a gran escala en una de estas grandes corporaciones bancarias podría desembocar en una profunda desestabilización de todo el sistema financiero. Es por ello que a menudo deben responder como contrapartida a esta seguridad con diferentes condiciones ante las instituciones, como mayores reservas de capital. Alternativamente, se suelen clasificar a las entidades sistémicas entre bancos sistémicos locales o bancos globales.

El órgano responsable de determinar qué es un banco sistémico, es el Consejo de Estabilidad Financiera, cuyas siglas son FSB (Financial Stability Board). Este Consejo se ocupa de la coordinación a nivel global de la actividad financiera y de las entidades que trabajan en el sector internacionalmente. La representación española en este organismo plurinacional es responsabilidad del Banco de España y del Ministerio de Economía y Competitividad.

De este modo, el FSB promueve políticas de supervisión y regulación. Entre sus labores, está anualmente la confección de la lista en la que incluye aquellos bancos o entidades de crédito considerados como sistémicos.

Las condiciones que este órgano supervisor exige para esta denominación pasan por la superación de ciertos requisitos: tamaño, complejidad, interconexión, sustituibilidad y globalidad. No obstante, el criterio cualitativo que también existe a menudo por parte del FSB también influye en ocasiones en sus designios.

En lo que respecta a las entidades españolas, solamente dos han sido consideradas como bancos sistémicos en los últimos años: el Banco Santander y el BBVA. No obstante, este último ha salido recientemente de la lista debido a que según el criterio del órgano supervisor (que puede parecer cambiante año tras año) no cumple con todos los requisitos para ser considerado banco sistémico.