El Big data o datos masivos hace referencia a los conjuntos tan grandes de datos que superan la capacidad de las aplicaciones informáticas tradicionales para tratar con ellos en un tiempo razonable.

El big data consiste en desarrollar mecanismos capaces de procesar y gestionar datos masivos que provienen de diversas fuentes y se emplea para encontrar patrones repetitivos, modelos predictivos o estadísticas más precisas dentro de esos millones de datos. En definitiva, el objetivo es procesar esos datos para convertirlos en información capaz de ser interpretada por el ser humano y que le ayude a tomar decisiones.

¿De dónde proviene el big data?

Cada paso que damos o cada movimiento que realizamos, genera información que puede ser tratada por el big data. Las fuentes de generación y suministros de datos cada día son mayores y más variadas, como por ejemplo:

  • Transacciones entre individuos y organizaciones: Movimientos bancarios, facturación, llamadas, cruce de emails…
  • Acciones cotidianas de las personas: Envío de whatsapp, actualización de redes sociales, geolocalización de nuestros teléfonos móviles, visitas a sitios webs, anuncios…
  • Máquinas: Existen multitud de instrumentos que emiten datos constantemente como sensores de temperatura, luz, sonido, GPS, pulseras que emiten datos sobre el sueño de cada individuo, pasos caminados, pulsaciones, instrumentos de medidas físicas y químicas…
  • Biométricas: Lectores de huellas digitales, escáner de retina, de ADN… y otros elementos que forman parte de la seguridad y defensa.

Se pueden obtener datos:

  • Estructurados: Aquellos que tienen definidos los campos, como por ejemplo, las bases de datos donde cada campo contiene; provincia, teléfono, nombre…  Estos se almacenan en tablas predefinidas.
  • No estructurados: Aquellos que carecen de un formato estándar y no se pueden clasificar, como por ejemplo, un texto escrito libremente. Hay que aplicar procesamiento del lenguaje natural para interpretar el contenido y extraer datos que se puedan gestionar.

¿Qué se hace con los datos extraídos?

Con todos los datos generados a través de softwares, APP, webs y otras herramientas, se almacenan en la nube. Cada empresa o especialista en big data, elabora algoritmos capaces de procesar la información y cruzar los datos que interesan en cada momento.  A través de estos mecanismos, se identifican patrones de comportamiento para posteriormente, generar modelos predictivos basados en datos históricos y casi inmediatos.

Este suministro de información, es utilizado o comprado por todos aquellos interesados a los que les pueda ayudar en su toma de decisiones.

¿Cuáles son las utilidades del big data?

Estos son los sectores principales donde el big data ha tenido una gran influencia:

  • Salud: Monitorización de las constantes vitales para mejorar la calidad vida. A través de pulseras que analizan datos sobre nuestro estilo de vida, podemos ser capaces de evitar el sedentarismo, detectar anomalías en las pulsaciones, en el sueño…. Y ayudar a los investigadores médicos a realizar predicciones con datos sobre la salud de las personas.
  • Banca y seguros: Las entidades financieras y aseguradoras ya emplean la monitorización y cruce de datos de clientes, con operaciones realizadas, comportamientos etc que les permite predecir movimientos de clientes, segmentarlos según su comportamiento y nivel de riesgo. Estos segmentos permitirán ofrecer productos más adecuados a cada cliente según sus necesidades y reduciendo el reducir riesgos de impago que puedan incurrir.
  • Geolocalización y transporte: Gracias al big data en tiempo real, existen aplicaciones capaces de configurar rutas más rápidas, con menos tráfico, rutas de transporte público… Lo que permitirá ahorrar tiempo y dinero a los conductores, así como, reducir los niveles de contaminación y saturación de las vías.
  • Desarrollo de negocio: La generación de big data en temas de producción, distribución, ventas, facturación etc que generan las empresas, pueden ser cruzados y gestionados para predecir comportamientos empresariales. Con estos datos, se puede analizar la competencia y adaptar al negocio, así como, generar sinergias o descubrir nuevas oportunidades de negocio. Toda la información que se genera ayudará a la toma de decisiones empresariales y a reducir la incertidumbre.
  • Recursos humanos: El big data y la inteligencia artificial también pueden ser aplicados al ámbito de los recursos humanos. En términos de selección, se pueden utilizar filtros automáticos de bases de datos para conseguir aquellos perfiles que mejor se ajusten a un puesto concreto y reducir el tiempo empleado en la criba curricular. Mediante evaluaciones del desempeño, se pueden medir niveles de productividad con el fin de optimizar el tiempo y los resultados de cada empleado con en puesto de trabajo.
  • Marketing y ventas: Cada vez que navegamos en internet dejamos un rastro, es decir, generamos millones de datos que se pueden cruzar y analizar para diversos fines. El big data que generamos, puede ser empleado para mejorar la usabilidad de las webs, optimizar la publicidad, identificar los canales de venta más rentables y realizar campañas segmentadas según los gustos de cada individuo a través del posicionamiento SEM, extraer estudios de mercado que ayuden a cambiar de estrategia publicitaria o comercial…
  • Procesos industriales, químicos o meteorológicos: A través de sensores que miden temperatura, presión, condiciones atmosféricas… se pueden extraer infinidad de datos con múltiples aplicaciones en el ámbito de la investigación científica e industrial.
  • Detectar la actividad delictiva: Gracias al big data que generamos, se pueden identificar actos criminales, contenido delictivo, cruce de mensajes, identificación de perfiles psicológicos de una determinada región etc En EEUU ya han probado este sistema y están consiguiendo datos y conclusiones que hasta ahora desconocían por los métodos tradicionales.
  • Política: Mediante el cruce de datos en redes sociales, con la ubicación y perfiles sociales de quienes publican contenido, se pueden llegar a identificar qué es lo que preocupa a los ciudadanos, cuáles son sus intereses, problemas… y utilizar esa información para elaborar una campaña política a medida y ganarse el voto de los ciudadanos.

En definitiva, las organizaciones pueden beneficiarse del uso del big data para identificar nuevas oportunidades de negocio, optimizar sus procesos, reducir costes y aumentar ingresos. Para cualquier persona, el big data puede mejorar su estilo de vida, ayudar a predecir enfermedades que puedan ser curadas con mayor anticipo, a mejorar su experiencia de usuario en las webs, a la hora de consumir publicidad y simplemente, de buscar empleo. En este artículos podemos ver más en detalle cómo está cambiando nuestras vidas el big data.

Desafíos del big data

Vivimos en la era de la información donde la sociedad cada día es más digital y el valor del big data cada día es mayor. Sus múltiples aplicaciones y fuentes de obtención de datos están creciendo a ritmos exponenciales.

Uno de los principales retos de la sociedad es crear un marco normativo a cerca de este nuevo concepto, donde los individuos sean conscientes de hacia dónde van los datos que nosotros mismos generamos, dónde queremos que lleguen, cómo y con qué fines.

Una de las profesiones del futuro, sin duda, es el experto en big data y business intelligence. Es un campo novedoso donde queda mucho por descubrir, por analizar y se necesitan expertos en la materia.