Se denomina como Campaña publicitaria a procesos formados por grupos de ideas reunidas y organizadas con la misión de dar a conocer un bien o servicio ofrecido con intención comercial. Es la puesta en práctica de las herramientas de la publicidad para cumplir su cometido.

Con la ayuda de las campañas de publicidad, las empresas atraen el interés del público al que se quieren dirigir, pues lo han definido previamente. Parte importante de este planteamiento previo es conocer el tema principal de la campaña: qué se va a vender, a quién y por qué este público querría hacerse con el producto en cuestión.

Conociendo estas necesidades, es cuando se realiza el mensaje central a comunicar y los recursos de marketing que harán falta controlar en la campaña. Será necesario por lo tanto realizar un análisis previo de cara a la organización del marketing mix posterior.

A la hora de desarrollar una campaña de marketing, las empresas suelen realizar análisis sobre sus potenciales clientes. Para ello, tienen en cuenta criterios tan dispares como los sentimientos del público, sus intereses, su capacidad económica… La idea principal al conocer estos detalles es plantear comunicaciones que ayuden a estimular emociones en las personas como pertenencia, deseo o necesidad de obtener lo ofertado.

Hay que destacar que en el trabajo con campañas hay elementos básicos para la consecución del éxito como la originalidad, la imaginación y la creatividad. El resultado de una buena campaña se traduce en aumentos de ventas o valoración, por lo que las compañías buscan siempre trabajos de marketing novedosos y que puedan conseguir calar en el público al que se dirigen.

Es necesario destacar el importante papel que juegan los medios de comunicación como principal canal y soporte para las campañas de publicidad. Periódicos, televisiones, radios e Internet, especialmente en los últimos años, cuentan con múltiples espacios dirigidos a apoyar campañas haciéndolas llegar a los millones de personas que los consumen.

Es decir, gracias a los medios se obtienen difusiones mucho mayores que realizando comunicación por boca a boca. Esta sería más lenta y menos provechosa, como es lógico.