El saldo en el ámbito de la contabilidad es la diferencia que existe entre los ingresos y los egresos (similar a los gastos). El saldo puede ser de tres tipos: acreedor, deudor y cero.

El saldo de una cuenta es el resultado que obtenemos luego de restar a los ingresos de la cuenta, todos los registros que corresponden a los egresos durante el período. Así por ejemplo, cuando revisamos nuestra cuenta bancaria, podremos constatar que el saldo al final de mes es la diferencia de nuestros ingresos y egresos durante ese mes en particular.

El concepto de saldo se aplica a cuentas de diverso tipo, ya sea de personas individuales, empresas, organizaciones y países.

Tipos de saldo

De acuerdo a cómo se observa la diferencia entre ingresos y egresos, existen tres tipos:

  • Deudor: los egresos son superiores a los ingresos (negativo)
  • Acreedor: los ingresos son superiores a los egresos (positivo)
  • Cero: ingresos y egresos son iguales (cero)

Ejemplo de saldo

Antes de comenzar con el ejemplo, vale la pena recordar que es una cuenta contable y cómo debemos registrar en ellas los ingresos y egresos para poder obtener el saldo correspondiente.

Las cuentas contables son los elementos básicos utilizados para llevar a cabo la contabilidad de una organización. Tienen una forma de T, con dos columnas en donde iremos anotando los movimientos (ingresos y egresos) del período que estamos analizando.

La columna a la derecha se llama “Haber” y la columna de la izquierda se llama “Debe”. Cada vez que queremos anotar una transacción debemos tener en cuenta que tipo de cuenta estamos analizando ya que una misma transacción se puede anotar tanto al Debe como al Haber dependiendo de que representa exactamente en la cuenta que estamos observando.

Las anotaciones se deben hacer de la siguiente forma: (i) los débitos y los ingresos se anotan al debe y, (ii) los créditos o egresos se anotan al haber.

Además debemos tener presente esta regla simplificada: las cuentas de activo y de resultados negativos se suman por el Debe y restan por el Haber, mientras que las cuentas de pasivo, patrimonio neto y de resultados positivos se suman por el Haber y restan por el Debe.

Ahora, supongamos que una empresa tiene una cuenta en un banco comercial. Al principio de mes la empresa cuenta con 4000 euros que aportaron los socios. Durante el mes se hicieron los siguientes gastos: 1000 euros de alquiler, 2000 euros en la compra de maquinaria, 950 euros en materias primas y 500 euros en material de oficina. ¿Cuál es el saldo al final de mes? ¿Qué tipo de saldo es?

DEBE

HABER

4000 euros

1000 euros

2000 euros

950 euros

300 euros

TOTAL: 4000 euros

4250 euros

 

Como vemos, al tratarse de una cuenta de activo, los ingresos van al Debe y los egresos al Haber. El total al Debe a fin de mes es de 4000 euros mientras que al Haber de 4250. El saldo es de -250 euros, se trata de un saldo deudor.