El superávit es aquella situación que se genera cuando hay exceso de algo necesario. En finanzas, se entiende por superávit cuando los ingresos superan a los gastos (existe exceso de dinero). 

El superávit existe cuando el balance de una organización o persona es positivo, es decir, es superavitario. En este escenario, los ingresos cubren de sobra los gastos, o dicho de otro modo, la capacidad de recaudación de ingresos es mayor que las cargas con las que se cuenta.

Superávit: Ingresos > Gastos

En general, este término está asociado a la economía y situación económico financiera de una organización o administración pública en un periodo de tiempo determinado, generalmente un año, trimestre o mes.

El término superávit se emplea regularmente para las cuentas públicas de una administración. Por lo que un escenario económico de déficit se suele considerar positivo, al poder cubrirse los gastos de la administración.

Tipos de superávit

Su aplicación más extendida se asocia al mundo comercial de las empresas y los Estados, pero existen muchos tipos de superávit. Estos son los principales:

  • Superávit fiscal: está relacionado con la administración pública. Se origina cuando una administración pública es capaz de recaudar más dinero que aquel que necesita para afrontar sus cargas. También, el superávit fiscal se relaciona con el dinero que una administración recibe de otra en función de lo que esta última aporta (entre una región y un Estado por ejemplo).
    • Se conoce como superávit público cuando el superávit fiscal hace referencia al conjunto de todas las administraciones públicas de un país.
    • El superávit presupuestario hace referencia al superávit fiscal previsto por el Gobierno al realizar los presupuestos del año siguiente.
    • Superávit primario: es el superávit fiscal sin tener en cuenta los costes de financiación previos, es decir, sin contar con los intereses de la deuda adquirida anteriormente. Por lo que es más fácil que resulte en superávit que el superáfit fiscal, al que en estos casos se le denomina déficit o superávit total.
  • Superávit exterior: es la diferencia entre ingresos y gastos que tiene un país con respecto al exterior. Puede haber superávit en cualquier cuenta de la balanza de pagos. Estas son las más importantes:
    • Superávit comercial: cuando el saldo de las importaciones de un país es inferior al de las exportaciones.
    • Superávit de capital: menores inversiones en el extranjero con dinero nacional que inversiones extranjeras en el país.
    • Superávit financiero: cuando los ciudadanos del interior del país envían menos remesas de las recibidas.

En definitiva, puede existir superávit en cualquier ente que tenga entradas y salidas de dinero o de cualquier otro bien.

Un elemento importante a tener en cuenta para la toma de decisiones, es si el superávit es de carácter coyuntural o estructural:

  • Superávit estructural: se origina de forma constante e independiente de la influencia de un periodo económico. Es muy importante tratar de corregirlo.
    • Superávit discrecional: viene condicionado por las políticas económicas del Gobierno.
    • Superávit tendencial: se origina por situaciones estructurales normales y automáticas, como por ejemplo el crecimiento de la población.
  • Superávit coyuntural o cíclico: se trata de una situación temporal provocada por los periodos económicos. Probablemente no será necesario tomar medida alguna en relación a la estructura de costes y financiación de una administración.

Otros tipos de superávit:

  • Superávit privado: se da cuando una empresa o familia genera suficientes ingresos para cubrir sus gastos financieros. A veces se considera también para el conjunto de familias y empresas de un país.
  • Superávit alimentario: Abundancia de alimentos.

(Para ver la situación opuesta se recomienda la lectura de déficit).