La tasa de descuento es el coste de capital que se aplica para determinar el valor actual de un pago futuro.

La tasa de descuento es la inversa a la tasa de interés, que sirve para aumentar el valor (o añadir intereses) en el dinero presente. La tasa de descuento por el contrario, resta valor al dinero futuro cuando se traslada al presente, excepto si la tasa de descuento es negativa, caso que supondrá que vale más el dinero futuro que el actual. La tasa de interés se utiliza para obtener el incremento a una cantidad original, mientras que la tasa de descuento se resta de una cantidad esperada para obtener una cantidad en el presente.

Salvo casos excepcionales, la tasa de descuento es positiva porque ante la promesa de recibir dinero en el futuro tenemos la incertidumbre de si la vamos a recibir o no, ya que puede surgir algún problema que impida que recibamos ese dinero. Por eso, cuánto más lejano está el dinero que vamos a recibir menos valdrá en el presente.

La tasa de descuento es muy útil para conocer cuanto vale el dinero del futuro en la actualidad. Su relación con los tipos de interés es la siguiente:

d = i/ 1 + i

Siendo “d” la tasa de descuento e “i” los tipos de interés.

La elección de la tasa de descuento por parte de los Bancos Centrales es vital para la política monetaria de los países, al igual que es de gran utilidad para la toma de decisiones de inversión. principalmente porque permite, a través del calcular el valor actual neto (VAN) de una inversión, ver si un proyecto es rentable o no, dado que tiene en cuenta la suma de los flujos de caja de una inversión aplicada una tasa de descuento. A su vez, también permite saber la tasa interna de rendimiento o TIR, que es el tipo de descuento que hace que el VAN sea igual a cero.

Ejemplo tasa de descuento

Imaginemos un título de deuda pública se vende en 90 y al final de año nos pagan 100. Por tanto, la tasa de descuento sería de (100-90)/100. Por tanto, sería de un 10%.

La tasa de descuento se utiliza para “descontar” el dinero futuro. Es muy utilizado a la hora de evaluar proyectos de inversión.

Supongamos que realizamos una inversión de 1.000 euros en el año 1 y, en los próximos cuatro años, a final de cada año recibimos 400 euros. La tasa de descuento que utilizaremos para calcular el valor de los flujos será 10%. Nuestro esquema de flujos de caja sin descontar será:

-1000/400/400/400/400

Para calcular el valor de cada uno de los periodos tendremos en cuenta el año en que los recibimos:

ejemplo-payback-descontado

El año 1 recibimos 400 euros, que descontados al año de la inversión (año cero) valen 363,63 euros. Descontando todos los flujos de caja obtenemos el siguiente esquema de flujos descontados:

-1000/363,64/330,58/300,53/273,2

Como podemos ver, cuanto más tarde recibimos el dinero menor es su valor.