La crisis de los tulipanes fue la primera gran burbuja económica de la historia moderna. Ocurrió en un periodo de gran prosperidad en los Países Bajos, que sumado a que las flores se convirtieron en símbolo de ostentación de riqueza, desembocó en una locura compradora  de tulipanes durante varios años, llegando a provocar la primera gran crisis financiera de la historia reciente. Entre estas flores, el tulipán era el mayor exponente de riqueza, gracias a las variaciones inexplicables que surgían en algunos de sus bulbos, resultando bulbos multicolores e irrepetibles.

TULIPOMANIA-1-300x200El exotismo de los bulbos de tulipán provocó una euforia productora y compradora, provocando que los precios de los tulipanes aumentasen exponencialmente. Todo el mundo quería invertir en tulipanes, era un mercado siempre al alza, nadie podía perder. La gente incluso llegó a dejar sus trabajos para dedicarse al cultivo de tulipanes.

En 1623 un solo bulbo de tulipán se podía llegar a vender fácilmente por 1000 florines, mientras que el sueldo medio anual de un holandés era de 150 florines. Una tonelada de mantequilla valía 100 florines. El récord de precio lo batió el bulbo de tulipán Semper Augustus en 1635, cuando un sólo bulbo se llegó a intercambiar por una lujosa mansión en el centro de Amsterdam, otro de estos bulbos se vendió por 6000 florines.

Se publicaron cientos de catálogos de tulipanes, incluso se dejaron de cultivar otros productos para cultivar tulipanes, todo el mundo quería participar en este lucrativo negocio. Todas las clases sociales querían invertir en el negocio de los tulipanes, desde mercaderes, hasta artesanos y albañiles. La locura se había desatado. Entonces el mercado de los tulipanes entró en la bolsa de valores. Todavía nadie se percataba que los desorbitados precios no tenían sentido y que podía producirse una crisis de los tulipanes.

Pronto, el negocio de los tulipanes dejó de ser un producto de temporada como el resto de los cultivos y pasó a negociarse durante todo el año. La floración de un tulipán desde su cultivo dura 7 años, lo que conllevaba muchos riesgos y no cuadraba con la euforia compradora de tulipanes que había en Holanda. ¿Cómo se podía negociar un producto de temporada durante todo el año? La solución fue comenzar a vender los bulbos de tulipán antes de que se hubieran recolectado. Negociándose el precio y la cantidad de compra antes de que los bulbos florecieran. Aunque suene muy descabellado, aquello fue el primer paso para la aparición de uno de los mercados más importantes en la actualidad, el mercado de los futuros financieros.

Cuenta Charles Mackay en su libro, que un marinero confundió un bulbo de Semper Augustus, que había encontrado en su barco, con una cebolla y lo cocinó junto a un pescado que le había regalado su mercader por traer la mercancía sana y salva. Este mercader había comprado el bulbo por 3000 florines. Al marinero le salió cara la “cebolla”, a causa de ello sufrió una condena en prisión de 6 meses.

En 1637 la burbuja estalló, el precio de los tulipanes empezó a caer en picado. Todo el mundo se quería deshacer de los bulbos de tulipán, provocando numerosas bancarrotas y el pánico en todo el país. La gran cantidad de contratos que no podían hacerse frente y la falta de garantías de este extraño mercado financiero llevaron a la economía holandesa a la quiebra.

Hace unos años el canal historia emitió este interesante documental sobre la crisis de los tulipanes, el cual explica de forma muy detallada y entretenida por qué, cómo y cuando se originó la crisis de los tulipanes.