Analizo la nueva cuenta europea: una ventaja y muchas limitaciones
Así funciona la nueva cuenta europea de inversión: ventajas fiscales y muchas limitaciones en cuanto a los productos que se pueden invertir.

España ha aprobado la «Cuenta de Ahorro e Inversión Financia Europa», una nueva cuenta para invertir con ventajas fiscales.
Es una gran iniciativa para promover el ahorro y la inversión en Europa. Puedes ahorrar impuestos, pero a cambio tendrás que cumplir unas reglas y limitar las inversiones que incluyes.
Esas limitaciones lo que harán será que su uso sea igual de limitado.
La idea es sencilla: poder cambiar unas inversiones por otras sin pagar impuestos por cada venta.
Vamos a ver cuánto dinero puedes aportar, qué puedes comprar y qué pasa cuando quieres sacar tus ahorros.
Una cuenta europea por persona y hasta 150.000 euros
Solo puedes tener una cuenta de este tipo a la vez, con un único titular. Las aportaciones se hacen en dinero: no puedes trasladar directamente las acciones o los fondos que ya tienes en otra cartera.
El límite es de 150.000 euros de dinero aportado que todavía no hayas recuperado. No es un límite anual ni un techo para el valor de tus inversiones. Si aportas 150.000 euros y la cartera sube hasta 170.000, esa subida no supone que hayas superado el máximo permitido.
Estas son las reglas de la cuenta general, recogidas en el Real Decreto-ley publicado en el BOE el 30 de septiembre.
El efectivo también tiene un límite
La cuenta tendrá una parte para guardar tus inversiones y otra para el dinero que esté sin invertir. En esta última podrás mantener, como regla general, hasta 1.500 euros en efectivo. No más.
Y, te preguntarás ¿qué ocurre si vendounas acciones y el saldo supera esa cantidad?
Pues tendrás tres meses desde el ingreso de esa venta para reinvertir el exceso en inversiones permitidas o retirarlo.
Es una cuenta para inversiones, no es un banco.
Si pasa el plazo y sigue sobrando efectivo, la entidad lo enviará a tu cuenta bancaria vinculada. Esa salida se tratará como una retirada de dinero y tendrá las consecuencias fiscales que correspondan.
Qué acciones, fondos y ETF podrás comprar
Aquí está una de las condiciones más importantes. Podrás invertir en acciones cotizadas de empresas del Espacio Económico Europeo (EEE) que cumplan los requisitos, y en fondos y ETF admitidos para esta cuenta.
Para los fondos y ETF, las tres cifras que debes mirar son estas:
- 50% como mínimo en renta variable. Al menos la mitad de la cartera debe estar invertida en acciones u otros instrumentos de renta variable.
- 35% como mínimo en renta variable del EEE. Ese porcentaje se calcula sobre toda la cartera del fondo, no solo sobre su parte de bolsa.
- 70% como mínimo en activos del EEE. Aquí se suman las inversiones que cumplan el criterio europeo, tanto de renta variable como de renta fija.
Por eso, un fondo que invierte todo en bonos no sirve. Un fondo mixto podría encajar, pero tendría que cumplir los tres requisitos. Además, los fondos y ETF deberán figurar en el registro de productos elegibles de la CNMV.
Y ojo con la palabra «Europa». El EEE incluye a los países de la Unión Europea, Noruega, Islandia y Liechtenstein. Por lo que Reino Unido y Suiza quedan fuera.
Esto importa al mirar índices como el MSCI Europe, que también incluye empresas británicas y suizas: que un fondo se llame europeo no garantiza que cumpla las condiciones.
Un ETF de bolsa de la zona euro, como uno del Euro Stoxx 50 o un fondo como el Vanguard Eurozone Stock Index Fund Investor EUR podría encajar mejor por su enfoque geográfico, aunque habrá que comprobar su inscripción.
Por supuesto, los fondos habituales que replican el S&P 500 o el MSCI World tampoco cumplen esos mínimos de inversión en el EEE. No podrás meter tu cartera global de siempre en esta cuenta y aprovechar las ventajas sin cambiar nada.
Hay más excepciones: las socimis, también quedan fuera.
Básicamente, solo está para invertir en renta variable de la Eurozona.
Si tenemos en cuenta la capitalización mundial de la renta variable y la renta fija, la bolsa de la Eurozona supone en torno al 5% del universo financiero invertible.
Entonces los inversores europeos tendremos nuestras inversiones donde siempre y si queremos tener un sesgo europeo meteremos una pequeña parte en esta cuenta europea.
Y ahora vamos con las ventajas. Que algo bueno tiene que tener.
La primera ventaja: reinvertir sin tributar por cada venta
Imagina que inviertes 10.000 euros y la vendes por 11.000. Si mantienes ese dinero dentro de la cuenta y cumples sus reglas, no tendrás que declarar en ese momento los 1.000 euros de ganancia. Podrás reinvertirlos junto con el resto.
Eso es el diferimiento fiscal: retrasar el pago del impuesto.
¿Pero es lo mismo que con los fondos de inversión, no?
Correcto. En España ya podemos cambiar entre determinados fondos de inversión mediante traspasos sin tributar en ese momento.
La novedad de esta cuenta es que permite hacerlo también con las acciones y los ETF que admita.
Es decir, la novedad de esta cuenta es que puedes tener diferimiento fiscal si inviertes en acciones de la Eurozona y en algunos ETFs (también de la Eurozona, claro).
Eso sí, esto no evita que tus inversiones puedan bajar. Y los dividendos siguen tributando por las reglas generales.
Más de cinco años para aprovechar la exención
Además de retrasar el impuesto, puedes ahorrar una parte de él.
La ganancia que corresponda a aportaciones mantenidas más de cinco años tendrá una exención total hasta un máximo acumulado de 10.000 euros por contribuyente. De la ganancia restante que cumpla ese plazo, quedará exento el 20%.
Vamos a verlo con un ejemplo:
Imagina que haces una sola aportación y, más de cinco años después, sacas todo con una ganancia de 15.000 euros. Si cumples los requisitos y no has usado antes la exención, los primeros 10.000 no tributan. De los otros 5.000, quedan exentos 1.000. Los 4.000 restantes sí tributan.
No son 10.000 euros libres de impuestos cada año. Sino en total.
Y el plazo cuenta desde cada aportación: abrir la cuenta hoy no hace que el dinero que ingreses dentro de cuatro años lleve también cuatro años invertido.
¿Merece la pena esta cuenta europea de inversión?
Pues depende de tu cartera y de las comisiones.
La cuenta podrá resultar interesante para invertir en acciones europeas. Pero si tu estrategia es invertir en todo el mundo, no tiene mucho sentido.
Si inviertes a través de fondos indexados y ya tienes traspaso eficiente de fondos, tampoco tiene sentido.
Y si inviertes en acciones europeas, habrá que ver los costes. Todavía no se puede contratar. Pero cuando lleguen las ofertas, habrá que comparar qué podemos comprar y cuánto cuesta.
Aunque de momento habrá que esperar. La aprobación de la cuenta europea de inversión estaba dentro del decreto de vivienda que se ha rechazado por el Congreso. Así que habrá que esperar para poder verla en activo.
Pero desde luego tu dinero no puede esperar. Si quieres entender cómo hacer crecer tu dinero con cabeza, apúntate a la newsletter de Economipedia.
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