Gasto público

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El gasto público es la cuantía monetaria total que desembolsa el sector público para desarrollar sus actividades.

El sector público, como agente económico, tiene diferentes objetivos y funciones. Entre ellos, se encuentran objetivos como reducir la desigualdad, redistribuir la riqueza o satisfacer diferentes necesidades a los ciudadanos de un país.

En este sentido, el gasto público es el dinero que gasta el sector público en llevar a cabo una serie de actividades.

Tipos de gasto público

No todos los gastos son iguales. Al igual que ocurre en el sector privado, podemos clasificar el gasto en distintos tipos. Los tipos de gasto público son:

  • Gasto corriente: En ellos se encuentran aquella cantidad de dinero destinada a las operaciones más básicas del Estado. Por ejemplo, gastos en salarios del funcionariado o en la prestación de determinados servicios públicos.
  • Gasto de capital: En este gasto se encuentra aquel destinado a la obtención de activos (tangibles e intangibles). También se añaden en este punto la compra de inmovilizado para desarrollar las actividades corrientes. Por ejemplo, la compra de trenes.
  • Gasto de transferencia: Se trata de la cantidad monetaria (a veces en forma de capital) que el Estado destina a empresas y familias. Por ejemplo, los subsidios por desempleo son transferencias.
  • Gasto de inversión: A diferencia del gasto de capital, se considera gasto de inversión cuando el gasto tiene como objetivo crear, aumentar, mejorar o sustituir el capital público ya existente.

Objetivos del gasto público

Cómo decíamos al principio de la entrada, el sector público pretende conseguir unos fines. Para conseguirlos se sirve, en muchas ocasiones, del gasto público. Decimos en muchas ocasiones, ya que existe casos en que un aumento del gasto no permite conseguir determinados fines. Aunque sí que es cierto que, en la mayoría de casos, ayuda a conseguirlos.

Entre los principales objetivos del gasto público se encuentran:

  • Distribuir la riqueza
  • Mejorar el acceso a la salud de los ciudadanos
  • Asegurar la justicia
  • Mejorar el empleo
  • Fomentar el crecimiento económico
  • Salvaguardar el medio ambiente
  • Permitir el acceso a la educación
  • Garantizar una vida digna
  • Fuerzas armadas

Podríamos añadir muchos más, aunque los anteriores son un fiel reflejo de lo que suelen intentar los Estados. Claro que no siempre es así. Por ejemplo, la inversión en educación, sanidad o servicios públicos en general dependerá de cada país.

Así, existen países que invierten más en educación y otros menos, países que invierten más en sanidad y otros menos. Con la justicia ocurre lo mismo, empezando porque cada país tiene sus propias leyes.

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