Jubilación

La jubilación es el procedimiento administrativo de abandonar el mercado laboral principalmente por motivos de vejez. Sin embargo, es un trámite que también puede iniciarse por situaciones extraordinarias que impidan al individuo seguir trabajando. Esto sucede, por ejemplo, en caso de un accidente que ocasione invalidez permanente.

Luego de jubilarse, el empleado pasa a recibir una remuneración periódica para solventar sus gastos durante sus últimos años. A este pago regular se le conoce como pensión, y puede ser administrado por una institución privada o pública, como la Seguridad Social en España.

Para acceder a la jubilación puede solicitarse un número mínimo de aportes. Por ejemplo, en Perú, donde se puede elegir entre un sistema público y otro privado, las personas que pertenecen al primero deben demostrar al menos veinte años de contribución al Organismo Nacional de Pensiones (ONP) para recibir una renta en su vejez.

Cabe mencionar que el término jubilación también puede utilizarse como sinónimo de pensión.

Edad mínima de jubilación

La edad mínima de jubilación, establecida por la ley de cada país,  es requisito para que el empleado pueda solicitar el retiro ordinario por vejez. En Perú, por ejemplo, el individuo debe haber cumplido 65 años. Esta valla se viene incrementando paulatinamente en todo el mundo en la medida que aumenta la esperanza de vida.

Cada vez las personas vivimos más y por ello estamos en la capacidad de extender nuestro período de actividad laboral. Sin embargo, al mismo tiempo la población se hace más longeva, como consecuencia del decrecimiento de los índices de natalidad. Esta situación genera preocupación sobre los fondos que se requerirán para pagar en el futuro las rentas de los trabajadores retirados.

Por esta razón, es necesario que los empleados coticen (abonen parte de su sueldo) cada vez durante más años para financiar las pensiones.

Es importante aclarar que las personas pueden retirarse algunos años antes de cumplir con la edad mínima de jubilación. Pero solo pueden hacerlo bajo ciertas condiciones.

Para ello, existen dos alternativas. Primero, la jubilación anticipada, un régimen legal con ciertos requisitos como un número mínimo de cotizaciones a la Seguridad Social.

Por otro lado, si el trabajador no cumple los requerimientos para la jubilación anticipada tiene la opción de llegar a un acuerdo privado con su empleador. De esta forma, finaliza el vínculo laboral a cambio de una compensación económica por parte de la empresa. A esto se lo conoce como prejubilación.

Tipos de pensión en la jubilación

Existen, en general, dos tipos de pensión que pueden recibir los trabajadores en su jubilación:

  • Contributiva: El ingreso que recibirá el empleado en situación de retiro está condicionado a un número mínimo de aportes. En algunos países existen incluso entidades privadas donde cada trabajador tiene una cuenta de cotización individual de la cual proviene el pago de su pensión. Es decir, cuanto más ahorre la persona en toda su vida laboral, mayor será la renta que cobrará al jubilarse.
  • No contributiva: La pensión no depende de las cotizaciones al sistema previsional. Este es el caso, por ejemplo, de una persona con una enfermedad crónica  a quien se le reconoce una prestación económica periódica aunque no haya abonado lo suficiente, por ejemplo, a la Seguridad Social .

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