PIB potencial
El PIB potencial es el nivel de producción máximo que una economía puede alcanzar con el trabajo, el capital y la tecnología existentes en dicha economía. Y ello, sin que se produzcan presiones inflacionistas.
Cuando hablamos de un cliente potencial, o un potencial usuario, estamos haciendo referencia a clientes y usuarios que, no habiendo hecho uso de nuestro producto o servicio, podrían comprarlo o usarlo por adaptarse a sus necesidades. De la misma forma, cuando hablamos del PIB potencial, hablamos de aquel PIB que podría presentar el país con los recursos que este posee, pero que, por la razón que sea, no se registra.
En otras palabras, hablamos del nivel de producción máximo que una economía puede alcanzar con el trabajo, el capital y la tecnología existentes en dicha economía. Esto es, cuando los productores y el resto de agentes económicos en una economía producen en un escenario de máxima eficiencia. Y todo ello, sin que esa eficiencia acabe derivando en presiones inflacionarias.
Dado que no siempre se produce de forma eficiente, existe una clara diferencia entre lo que produce un país y el PIB potencial que este presenta. Esto es lo que conocemos como la brecha de producción que nos sirve para, entre otras cosas, controlar la inflación y tomar decisiones, como veremos a continuación, en campos de tanta relevancia como la política monetaria.
En resumen, hablamos de una magnitud que trata de medir la capacidad de una economía, y ello con respecto a su rendimiento actual. Esto, facilitando a su paso no solo la medición de la capacidad y la producción en términos de máxima eficiencia, sino también el control y la capacidad de mantener a raya la inflación.
Características del PIB potencial
Entre las características que mejor definen el PIB potencial, podemos destacar las que se exponen a continuación:
- Es una magnitud macroeconómica.
- Sirve para medir la capacidad de una economía.
- En otras palabras, muestra el PIB que podría registrar dicha economía si tanto trabajo como capital y tecnología operan en términos de máxima eficiencia.
- Trata de medir la capacidad con la que cuenta una economía para operar con unos recursos dados. Todo ello, sin que se produzcan presiones inflacionarias por dicha producción.
- Por norma general, suele diferir del PIB observado.
- La diferencia entre el PIB potencial y el observado se denomina brecha de producción. Si el primero supera al segundo, diremos que existe una brecha positiva, mientras que, si no llega, diremos que hay una brecha negativa.
- La brecha de producción sirve para medir la inflación.
La brecha de producción o «output gap»
Dado que hemos hablado de este importante concepto en repetidas ocasiones a lo largo del artículo, conviene detenerse a ver qué es la brecha de producción o «output gap», y para qué sirve.
Así, como decíamos anteriormente, el PIB observado suele diferir, por norma general, del PIB potencial. En otras palabras, ambos PIB no se encuentran en el mismo nivel, debido a que no es lo común que los agentes estén operando en escenarios de máxima eficiencia, o si lo hacen, estos se pasan. Por esto, existen indicadores que nos permiten conocer esta diferencia entre niveles y ver con qué capacidad que no está utilizando cuenta una economía.
El indicador de referencia para medir esto es lo que los americanos y británicos denominan «output gap», o lo que los hispanos denominamos brecha de producción. La brecha de producción mide la diferencia entre el PIB observado y el PIB potencial.
En fases expansivas, donde la economía crece con fuerza, la actividad económica se mantiene durante un periodo de tiempo por encima de su potencial, generándose una brecha de producción positiva, aunque ello con presiones inflacionistas. En las recesiones, como podemos intuir, ocurre lo contrario. Así, la actividad económica cae por debajo de su potencial y esa brecha de producción, a diferencia del caso anterior, presenta un saldo negativo. Esta es una situación característica de periodos de ajuste en la actividad económica que generan una tendencia a la baja de la inflación.
Este indicador complementa el conocimiento de los políticos de cara a tomar decisiones en materia de política económica.
Críticas al concepto
De la misma forma que muchos economistas consideran el PIB potencial como una herramienta indispensable para adoptar decisiones en materia de política económica, otros, más críticos con este, encuentran matices a destacar que lo hacen imperfecto.
En este sentido, el primer problema es que el PIB potencial no es una variable observable, por lo que para estimarla deben utilizarse métodos estadísticos y modelos económicos sujetos a diferentes hipótesis. Esto hace que los resultados obtenidos, debido a que los métodos no son perfectos y que se puede escoger entre varios, pueden ser muy sensibles en función del método escogido.
Además, en momentos de crisis, la lenta recuperación hace que el PIB potencial disminuya y, durante un periodo de tiempo, podría ofrecer un diagnóstico erróneo por ese proceso de reasignación de recursos.