Nos adentramos en el último trimestre de 2017, el tramo más importante en la venta de libros para las editoriales. Las fechas navideñas se acercan y las previsiones de ventas son optimistas para las editoriales. Los pronósticos anticipan un incremento de las ventas entre el 3% y el 4% según los datos con los que cuenta la Federación del Gremio de Editores. Otras previsiones más optimistas señalan incrementos del 8%. ¿Está el sector cultural en auge?

La tendencia positiva iniciada en el año 2016 parece continuar a lo largo del presente 2017. De acuerdo con los datos de la Federación del Gremio de Editores la facturación total de 2016 alcanzó los 2.317,2 millones de euros, un 2,7% más que en 2015. El presidente de la Federación del Gremio de Editores se muestra optimista y cree que se debe a un aumento del interés del público por la cultura.

Así pues, esta vez el incremento de las ventas no parece estar exclusivamente motivado por los libros de texto. El género de ficción ha experimentado un crecimiento en sus ventas, situándose en vanguardia la literatura infantil y juvenil, a la que siguen los libros de texto. Pese a todo, los datos actuales no son comparables al apogeo experimentado por el sector editorial entre los años 2007 y 2011.

Pero las editoriales españolas no solo operan en territorio nacional, sus títulos viajan más allá de las fronteras siendo su principal destino Iberoamérica. Tal es la presencia de las editoriales españolas en Iberoamérica que el 80% de las filiales abiertas se encuentran en esta región. España está actualmente situada como cuarta potencia editorial en el mundo, solo tras países como Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania.

La importancia de un potente sector editorial

A la cabeza del mundo editorial español se sitúa Grupo Planeta. Este coloso no solo es el primer editor en lengua española, sino el segundo en lengua francesa. Si nos referimos al sector educativo no universitario encontraremos como líder editorial a Grupo Santillana, que cuenta con una gran presencia en Latinoamérica y Estados Unidos. En el libro infantil destaca Grupo SM tanto en España como en América Latina, mientras que en obras de referencia Grupo Océano es la referencia en Latinoamérica y Estados Unidos.

Ahora bien, lejos de las cifras de facturación y de los mercados en los que operan las editoriales, hay datos preocupantes sobre los hábitos de lectura. El informe sobre la lectura de la Federación de Gremios de Editores de España muestra que en 2015 el 39% de quienes formaron parte de este estudio no leyeron ningún libro. Queda trabajo por hacer, hay que mejorar los hábitos de lectura entre los españoles. No podemos descuidar el sector editorial, pues supone una fuente de riqueza cultural y económica, ya que el 9,6% del empleo creado en 2015 corresponde a trabajos de edición.

Si buscamos dónde se concentran las ventas de libros en España, dos ciudades merecen especial atención: Madrid y Barcelona. Ambas ciudades concentran el 93% de la facturación.

En cuanto al libro digital puede afirmarse que este formato sigue creciendo, aunque sin llegar a desbancar al tradicional formato físico. Sus ventas se han incrementado en un 1,5% con respecto al año anterior y totalizan 117, 18 millones de euros.

Un nuevo desafío: la llegada de Amazon

Llama especialmente la atención la llegada de un gigante del comercio electrónico al mundo del libro. Estamos hablando de Amazon, cuyo desembarco en el sector de libro ha supuesto una forma totalmente diferente de hacer las cosas si lo comparamos con las librerías y editoriales tradicionales. Todo ello ha provocado que las librerías más pequeñas se vean afectadas por el impacto de este coloso.

Generalmente los usuarios suelen quedar satisfechos con los servicios proporcionados por Amazon. Y es que Amazon ofrece rapidez en la entrega y precios atractivos. Algunos expertos temen que todo quede en manos de Amazon. Como ejemplo ilustrativo exponen la compra de los supermercados Whole Foods que permitió a Amazon incrementar de manera espectacular su peso en el sector de la alimentación. Este sector crítico también añade el inconveniente de que Amazon, pague sus impuestos en Luxemburgo.

Continuando con las críticas a Amazon, el escritor y profesor universitario Ricard Ruiz Garzón añade que los cambios en la normativa llegan tarde, cuando el daño ya está hecho. La elección entre las librerías tradicionales y Amazon parece quedar en manos del consumidor.