Como respuesta a los importantes esfuerzos económicos del Gobierno griego, el Eurogrupo ha aprobado un desembolso de 8.000 millones de euros para Grecia. Esta cantidad forma parte de un tercer programa de rescate para el estado heleno. El Comisario Europeo de Economía y Finanzas, Pierre Moscovici, ha afirmado que después de tantos sacrificios, es un momento simbólico para Grecia. A continuación desentrañamos las causas y consecuencias de esta decisión.

La Comisión Europea ha asegurado que se han logrado superar los momentos más difíciles y que Grecia se encuentra en el camino de la recuperación. A pesar de las declaraciones optimistas que llegan desde Europa, los datos económicos de Grecia y su realidad, continúan siendo difíciles. El desempleo continúa siendo superior al 20%, por no hablar de la deuda pública, que ronda el 200% del Producto Interior Bruto. Tal es el endeudamiento griego que el Fondo Monetario Internacional lo considera impagable.

En línea con la perspectiva optimista de la Comisión, encontramos que las cuentas públicas tenían un déficit del 15,1% en 2009, mientras que en 2016 se ha logrado un superávit del 0,7%. Hay que reconocer que los griegos han hecho un esfuerzo muy importante por reducir su déficit.

En vista de los buenos resultados obtenidos en las cuentas públicas, Bruselas afirma que se han cumplido las condiciones pactadas. Ahora bien, no todo son buenas noticias en la lucha contra el déficit, actualmente quedan tres países importantes sometidos a las medidas correctoras del Pacto de Estabilidad: Francia, Reino Unido y España.

La decisión de la Comisión de sacar a Grecia del procedimiento de déficit excesivo no deja de ser simbólica. Y es que desde el año 2010, la economía griega depende de los rescates internacionales para poder seguir adelante. Es evidente que el Gobierno griego está haciendo grandes esfuerzos para que su país pueda volver a financiarse en los mercados internacionales. Las autoridades helenas han tomado medidas de gran calado como subidas de impuestos y recortes en las pensiones para poder continuar recibiendo fondos de los rescates europeos. Por su parte, la Comisión augura buenas perspectivas en materia de crecimiento, con un 2,1% para 2017 y un 2,5% para 2018.

El horizonte griego

En sintonía con las predicciones positivas de Bruselas, el Comisario Pierre Moscovici ha declarado que Grecia está preparada para superar la austeridad y entrar en la senda del crecimiento, las inversiones y el empleo. La voz de Moscovici no es la única que elogia las medidas tomadas por Atenas. El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker ha reconocido el esfuerzo hecho por los griegos al tiempo que admite que quedan aspectos por mejorar puesto que todavía hay muchas personas sin empleo.

Como recompensa a las reformas efectuadas por el gobierno de Alexis Tsipras, se han desbloqueado fondos de 8.000 millones de euros. Esta cantidad se utilizará para pagar en julio un total de 6.900 millones de deuda y otros 800 millones de euros que se emplearán para pagos atrasados. Por el momento, Grecia lleva tres rescates a sus espaldas, lo que ha supuesto un desembolso de más de 180.000 millones de euros en el país.