El análisis económico es la base del estudio teórico y académico de las ciencias económicas. Estudia el comportamiento racional de los individuos y organizaciones a la hora de tomar decisiones económicas y su interacción con el resto de agentes.

Las dos vías principales que lo componen son la macroeconomía y la microeconomía, abordando de esta manera el amplio espectro de la vida económica: desde el agente económico más básico e individual al comportamiento de los grandes agregados económicos.

Es por tanto el modo en que las personas actúan racionalmente para satisfacer sus necesidades mediante la producción y consumo de bienes y servicios que generalmente están marcados por la escasez. Por medio del análisis económico se analiza cuantitativa y cualitativamente cómo el consumidor persigue su objetivo básico de maximizar su utilidad al tiempo que el productor trata de maximizar sus beneficios.

Dentro de este entorno es necesario destacar que, a la vez que la escasez, las restricciones con las que cuentan estos agentes y que que marcarán sus actos y decisiones serán las relativas a la cantidad de recursos a su alcance. Básicamente de factores de producción como capital y trabajo que son empleados de manera eficiente.

Gracias a las herramientas del análisis económico ha sido posible ir abordando progresivamente en la literatura académica y económica el estudio de todas estas conductas racionales. Es decir, la manera en que consumidores y productores optan por diferentes alternativas mientras ejercen o ponen en práctica una actividad económica.

El análisis económico es normativo y positivo, porque establece una serie de leyes y reglas que empíricamente están demostrados al analizar la realidad. No obstante existen teorías económicas claramente influenciadas por enfoques ideológicos o relacionados con determinadas valoraciones del autor o investigador que las desarrolle, pese a que todos empleen las mismas herramientas o reglas de referencia a la hora de investigar y elaborar sus fundamentos.

En ese sentido podría señalarse que este ámbito de conocimiento es rico en matices y tendencias, aunque por ello necesariamente menos inamovible e inquebrantable que otras ciencias como la biología, por ejemplo.