El crédito lombardo es aquel préstamo que se otorga a cambio de un título valor  que se utiliza como garantía para respaldar dicha financiación. Es decir, el acreedor recibe como colateral, por ejemplo, la cartera de un inversionista en la bolsa de valores.

Los créditos lombardos deben su nombre a la región de Lombardía en Italia donde los banqueros comenzaron a usarlos a mediados del siglo XVI. Actualmente, están disponibles fundamentalmente en Suiza.

Principal de un crédito lombardo

El principal de un crédito lombardo equivale a una parte, por ejemplo el 50%, del valor de mercado de la garantía. A ese porcentaje se le denomina ratio préstamo-valor (RPV) o ratio loan to value (LTV).

Supongamos que un inversionista tiene una cartera de acciones de un valor de US$ 100.000 y el RPV es de 55%. Entonces, el banco está ofreciendo una línea de crédito de hasta US$ 55.000 utilizando como garantía ese portafolio.

El RPV depende del riesgo del activo entregado como prenda. Cuanto mayor sea su volatilidad, menor será el ratio.

Por ejemplo,  para un bono del tesoro estadounidense el RPV debería acercarse al 90% porque su precio es relativamente estable. Si nos referimos a acciones rápidamente transables se espera un ratio de alrededor de 70%. En cambio, en el caso de bonos de empresas con baja calidad crediticia el RPV fácilmente puede caer cerca del 30% o incluso llegar hasta 0%.

Cláusulas de protección en los créditos lombardos

Existen cláusulas de protección en los créditos lombardos. Si el valor del título entregado a modo de prenda cae, y el RPV se incrementa,  el acreedor puede solicitar garantías adicionales o reducir la línea de crédito.

En cualquiera de los escenarios descritos, el prestamista buscará que el RPV no supere el límite establecido, por ejemplo, el 75%. De esta forma, se cubre ante el riesgo de impago.

Si el deudor no cumple con las condiciones del acreedor, se procederá a ejecutar la garantía en los mercados secundarios. Es decir, el activo saldrá a la venta en la bolsa de valores, en el mercado de bonos o en el mercado de opciones y futuros.

Por otro lado, si el valor de la garantía aumenta, la línea de crédito disponible puede ampliarse. Esto, siempre de acuerdo al RPV y al monto máximo establecido en la póliza.

Otra característica fundamental del crédito lombardo es que el activo que lo respalda no necesariamente se mantiene, sino que el deudor puede comercializarlo  y cambiarlo por otro diferente. Eso sí, el RPV variará en función de la nueva garantía. Esto marca una clara diferencia con los préstamos pignoraticios que se terminan una vez que la prenda se vende.

Utilidad de los créditos lombardos

El crédito lombardo puede ser útil para un inversionista en el mercado de valores que necesita liquidez inmediata. Una de sus principales ventajas es que su costo es menor en relación a otras opciones de financiamiento.

Los préstamos lombardos suelen ofrecer un tipo de interés (tasa lombarda) muy bajo por la liquidez del colateral. Esto, tomando en cuenta que títulos valores como las acciones se pueden transar en un plazo muy corto.