El momentum es un indicador bursátil de tipo oscilador que mide la velocidad en el movimiento de los precios respecto a “n” períodos.

Generalmente, este indicador suele utilizar un estudio de entre 10 y 12 períodos, pero es totalmente personalizable al análisis de cada inversor. Este indicador es muy sencillo de calcular ya que mide la diferencia entre el cierre de hoy en el cierre de N días antes. Su uso permite identificar cambios en la tendencia en el precio.

Interpretación técnica del Momentum

El momentum se representa en torno a una línea neutral y su interpretación técnica se basa en los cortes que proporciona la línea del momentum respecto al eje de cero. De esta forma, el indicador puede dar señales de compra o de venta teniendo en cuenta los siguientes parámetros:

  1. Corte de la línea momentum al eje central de cero hacia arriba que proporciona una señal de compra o hacia abajo que proporciona una señal de venta.
  2. Divergencias de la línea del momentum con respecto al precio.
  3. Cambio en la pendiente de la línea momentum.

Por lo general, es un indicador útil siempre y cuando se combine con más herramientas de análisis ya que en momentos de gran volatilidad reacciona con bastante rapidez a los cambios en el precio y permite tomar decisiones de inversión de forma más profesional y objetiva.

Por otro lado, el momentum mide los cambios en la pendiente de una media móvil y añade otro argumento más para utilizar este indicador ya que permite identificar mejor un posible cambio de tendencia de ésta, y de esta forma, introducir una compra o una venta de una forma más hábil y con mayor seguridad, teniendo en cuenta que también puede dar una señal errónea.

Como conclusión, podemos decir que no existe ningún indicador bursátil perfecto pero si que podemos decir que la combinación adecuada de varios puede ayudar a interpretar de forma más profesional la acción del precio.