Se denomina Venture capital a todas aquellas inversiones a través de acciones que sirven para financiar compañías de pequeño o mediano tamaño, normalmente startups (empresas que tienen muy pocos años de vida y se encuentran en su primera fase temporal). Son empresas que no cotizan en bolsa y no pueden obtener la financiación deseada en los mercados públicos de acciones o mediante otras formas tradicionales de financiación de empresas, como por ejemplo, de los bancos.

Las compañías que buscan este tipo de capital o financiación son generalmente pequeñas, con un elevado riesgo, sin una historia que avale sus flujos de caja futuros (que suelen ser negativos en sus primeros años de vida) y que están dispuestas a ofrecer grandes posiciones en el capital de la empresa a aquellos que se ofrecen como venture capital a cambio de hacer crecer el negocio.

Normalmente, suele haber muy pocos activos tangibles que puedan servir de colateral (garantía en relación a la transacción del préstamo) en los préstamos bancarios.

Es una operación de alto riesgo, pero aquellas firmas de private equity que se dedican a este tipo de operaciones obtienen elevadas rentabilidades y su negocio es financiar este tipo de entidades, con la esperanza de sacar provecho de unas pocas empresas muy rentables, toman participaciones en las empresas en las que invierten. Como decíamos, los flujos de caja son negativos en sus primeros años de vida, por lo tanto en muchas ocasiones se puede perder toda la inversión aportada.

Entre las ventajas para aquellos que realizan la venture capital, no sólo está la rentabilidad que puedan obtener. También es muy relevante la experiencia que obtienen, los contactos, y el asesoramiento estratégico que pudieran realizar.

En cuanto al periodo temporal, al ser una inversión bastante ilíquida, los inversores deben comprometer e inmovilizar dicho capital durante al menos entre 5 y 10 años aproximadamente antes de salirse del capital de la empresa. En este punto, una apropiada estrategia de salida debe ser planificada para obtener un elevado valor, pues normalmente dichas participaciones se dan salida en una Oferta pública de venta (OPV).

Etapas de un venture capital

  1. Recaudación de fondos: normalmente es una etapa que dura entre 6 meses y 1 año. La entidad de capital riesgo busca fondos de los inversores, pero en ningún caso son invertidos.
  2. Búsqueda de inversiones: una vez que el fondo del capital riesgo es cerrado a nuevos inversores, se empiezan a buscar oportunidades de inversión. En esta segunda etapa tampoco son invertidos los fondos recaudados, en cambio, si que se diseñan las comisiones. Esta etapa puede durar hasta cinco años.
  3. Compromiso de inversión: en esta etapa se decide en qué compañías se va a invertir y qué cuantía del fondo se va a destinar a cada una de ellas.  En esta etapa sí que son invertidos los fondos en las empresas, que como regla general no suelen dar rentabilidades positivas. Esta etapa suele coincidir en el tiempo marcado con la etapa anterior, y suele durar entre 3 y 5 años.
  4. Gestión de inversiones: en esta etapa ya todo el capital ha sido invertido. Es aquí cuando la entidad de capital riesgo empieza a gestionar la cartera de empresas y proveerlas de conocimientos y experiencia de negocio. En esta etapa la inversión empieza a dar beneficios y es cuando se empieza a desarrollar un plan de salida.
  5. Liquidación del fondo: el fondo se cierra y los beneficios son distribuidos entre los inversores y la entidad de capital riesgo (comisiones).

venture capital cycle