Desempleo juvenil

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El desempleo juvenil o paro juvenil hace referencia a la cantidad de población activa de entre 15 y 24 años de edad que se encuentra sin empleo.

Dicho en palabras más sencillas, el desempleo juvenil es la falta de empleo de la población activa más joven. Concretamente, de la población activa que se encuentra entre los 15 y los 24 años de edad.

Tal como está definido en nuestro diccionario, el desempleo es la falta de empleo. Dicho en otras palabras, la falta de trabajo. El desempleo es un desajuste entre oferta de trabajo (trabajadores) y demanda de trabajo (empresas). De tal forma que, el desempleo juvenil es la falta de empleo de los más jóvenes. Ver ley de oferta y demanda

¿Cómo se calcula el desempleo juvenil?

Evidentemente, entre los 15 y los 24 años de edad, existen muchas personas que no se consideran desempleados. Por ejemplo, un estudiante no está dentro de ese rango. Por tanto, es lógico preguntarnos qué requisitos ha de cumplir una persona (además de la edad) para considerarse desempleado juvenil. A continuación, mostramos las condiciones para calcular el desempleo juvenil:

  • Estar desempleado: Evidentemente, para considerar a una persona en situación de desempleo juvenil, lo primero es que debe estar en situación de desempleo.
  • Tener una edad comprendida entre los 15 y 24 años de edad: Este rango de edad está fijado por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Por tanto antes no se puede considerar a una persona como desempleada, ya que no está en edad de trabajar. Y, más allá de esa edad, la ONU no considera que forme parte del empleo o desempleo juvenil.
  • Estar buscando de forma activa empleo: Una persona que no busca empleo, no puede considerarse parada. Según los organismos oficiales, una persona solo puede considerarse como desempleada si busca empleo pero no tiene trabajo. Ver población activa
  • Tener la capacidad de trabajar: Por supuesto, este requisito va unido al rango de edad. No obstante, este requisito va más allá. Sobre todo está pensado para aquellas personas que no pueden trabajar. Por ejemplo, los discapacitados físicos o mentales.

Así pues, la forma de calcular el desempleo juvenil está marcada por el cumplimiento de los cuatro requisitos anteriores.

Causas del desempleo juvenil

Cuando se trata de desempleo, como hemos indicado al inicio del concepto, estamos diciendo que existe un desajuste entre oferta y demanda. A nadie le gusta estar desempleado. Buscar empleo y no encontrar trabajo, sin duda, es algo frustrante. De ahí que preguntarnos cuáles son las causas del desempleo juvenil sea una duda lógica.

Al igual que ocurre con el desempleo total, existen muchos tipos de desempleo. Sin embargo, en lo que sigue, nos centraremos en las causas específicas del desempleo juvenil. Entre las causas principales del desempleo juvenil se encuentran:

  • Educación: La educación podría ser uno de los factores más importantes. Según el Foro Económico Mundial, una de las principales causas es que el nivel de educación no se adapta correctamente al mercado laboral. Es decir, las empresas no contratan a trabajadores jóvenes porque no encuentran en ellos las habilidades que necesitan. Eso sí, todo sea dicho, la formación superior no garantiza la desaparición del desempleo juvenil. En conclusión, a veces ocurre que hay menos cualificación y, en otras ocasiones, que existen una sobrecualificación.
  • Crisis económica: Ante una crisis económica, es muy probable que el desempleo juvenil se resienta más. En épocas de recesión económica los empleados jóvenes son los últimos en acceder al empleo y los últimos en salir. Esto es debido a que es menos probable que hayan recibido una amplia formación en la empresa. A lo anterior hay que añadir que el tipo de contrato suele ser más flexible.
  • Falta de objetivos: Otra de los factores que se pueden achacar al desempleo juvenil es la desmotivación. Incluso aquellos con formación superior, terminan la universidad o los grados de formación sin saber muy bien a qué se quieren dedicar. De esta forma, van buscando puestos de trabajo que quizás no se ajustan totalmente a su perfil. Por ello, es muy importante tener claros los objetivos para adquirir las capacidades necesarias.
  • Políticas insuficientes: El Gobierno de un país tiene el poder para poner rumbo a una situación. Es cierto que al final quiénes contratan son los empresarios. Sin embargo, mediante políticas, se puede facilitar la contratación de los más jóvenes. De este modo, se evita que personas formadas en un país huyan a otros países a buscar empleo.

Estas son algunas de las principales causas del desempleo juvenil. Algunas de ellas son más flexibles y otras menos. Por ejemplo, adaptar la educación al mercado laboral es algo complejo y gradual. Sin embargo, la ejecución de políticas que faciliten el empleo juvenil, es algo más sencillo.

Críticas al empleo juvenil

Hasta ahora, hemos comentado los principales conceptos que giran en torno al desempleo juvenil. Pero, no hemos hablado de ser empleado y ser joven. Es decir, no se trata únicamente de erradicar el desempleo juvenil. Además, como indican los organismos oficiales, se debe ofrecer un empleo de calidad.

Por ejemplo, un arquitecto puede que no se considere desempleado juvenil porque está trabajando en un establecimiento de comida rápido. Ahora bien, es seguro que si ese jóven estudió arquitectura buscará un trabajo relacionado.

En consecuencia, el empleo juvenil debe ser de calidad y ajustarse a la formación de los jóvenes. De lo contrario, tendrá lugar lo que se conoce como fuga de cerebros. Ver fuga de cerebros

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