Modelo ricardiano

El modelo ricardiano es un modelo económico desarrollado por David Ricardo en el siglo XIX que intenta explicar la relevancia de las ventajas comparativas en el comercio internacional.

David Ricardo, en contra de algunos de sus contemporáneos, tenía una postura frontal al proteccionismo. A su modo de ver, el comercio internacional presentaba una serie de ventajas que lo hacían mucho más atractivo. Así pues, en su libro Principios de Economía Política publicado en 1817 escribió sobre la importancia de la especialización. El modelo ricardiano defiende que cada país debe especializarse en producir aquellos productos, bienes o servicios en los que sea más eficiente. Esto es, en aquellos sectores en los que su productividad respecto a otro país sea mayor.

Supuestos del modelo ricardiano

El modelo ricardiano como cualquier modelo económico, parte de unos supuestos. Estos supuestos permiten entender de forma simplificada la idea que David Ricardo expone en su modelo. Los supuestos son los siguientes:

  • Solo hay dos países
  • Existen dos bienes
  • Solo hay un factor productivo: el trabajo (es fijo en cada país)
  • El factor trabajo se mueve libremente de un sector a otro, pero no cambia de país
  • La producción de ambos bienes tiene rendimientos constantes de escala
  • Competencia perfecta
  • La única diferencia entre países es la tecnología

Además de estos supuestos David Ricardo expuso dos conceptos de vital importancia para el entendimiento de su visión sobre el comercio internacional.

El modelo ricardiano aboga porque un país debe producir aquello en lo que tenga ventaja comparativa. O lo que es lo mismo, producir aquello que le sitúe en una situación de superioridad.

Ejemplo modelo ricardiano

Supongamos que existen dos países (Estados Unidos y China). Estos dos países producen ordenadores y coches. Se cumplen todos los supuestos anteriormente expuestos. Trabajo requerido por unidad de producto:

Estados Unidos

Ordenadores: 120 | Coches: 100

China

Ordenadores: 80 | Coches: 90

A continuación calcularemos la ventaja comparativa

Estados Unidos

  • En términos de ordenadores (120/100) = 1,2
  • En términos de coches (100/120) = 0,83

Lo que significa que el coste de oportunidad de producir ordenadores es de 1,2. Cada ordenador producido por Estados Unidos implica que los estadounidenses renuncian a producir 1,2 coches.

China

  • En términos de ordenadores (80/90) = 0,89
  • En términos de coches (90/80) = 1,125

Tras realizar estos cálculos observamos que Estados Unidos es más productivo produciendo coches que China (0,83 vs 1,125) y China es más productiva que Estados Unidos produciendo ordenadores (1,2 vs 0,89). En conclusión, China solo producirá ordenadores y Estados Unidos solo producirá coches. De esta manera ambos países salen beneficiados.

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