Comercio internacional

El comercio internacional es aquella actividad económica que se refiere al intercambio de bienes y servicios entre todos los países del mundo.

El comercio internacional implica la compra, venta o intercambio de bienes y servicios en diferentes divisas y formas de pago. Estos intercambios entre distintos países o distintas zonas geográficas ha ido en aumento gracias a la liberalización comercial y a la eliminación de barreras arancelarias y no arancelarias.

Las economías que participan en el comercio internacional se conocen como economías abiertas. Las economías abiertas son aquellas regiones o naciones cuyo comercio está abierto al exterior. Lo que quiere decir que compran bienes y servicios del exterior (importaciones) y venden bienes y servicios fuera de sus fronteras (exportan).

Dentro de las economías abiertas existen distintos grados de proteccionismo. Aquellas cuyos aranceles son de menor cuantía, son más cercanas al librecambismo. Por el contrario, aquellas que imponen aranceles altos se conocen como proteccionistas.

Lo contrario de las economías abiertas, son las economías cerradas. Las economías cerradas no realizan intercambios con el exterior y, por tanto, no participan en el comercio internacional. Un ejemplo de economía cerrada es la autarquía. Procura que el intercambio con el exterior sea ínfimo y, por supuesto, no importa nada (se autoabastece).

Historia del comercio internacional

Desde el comienzo de la actividad económica el ser humano se ha interesado por los intercambios. Hace más de 10.000 años, las personas comenzaron a practicar el trueque. Intercambiaban bienes según lo que producía y lo que les interesaba. Al principio, los intercambios eran entre integrantes de un mismo pueblo. Sin embargo, conforme las sociedades fueron avanzando y movilizándose, el comercio se extendió.

Pasó de ser entre los productores de un mismo pueblo, a ser entre los individuos de una misma comarca. De las comarcas se extendió a las regiones. Poco a poco el comercio se fue expandiendo, hasta tal punto en que se convirtió en internacional.

Ya a finales del siglo XVI podemos encontrar  un ejemplo de este hecho. La compañía de las indias orientales, de origen británico y fundada en 1599, fue una empresa que se dedicaba al comercio con otras partes del mundo. Comerciaba con bienes como el algodón, colorantes o especias. Tanto fue así que llegó a representar la mitad de todo el comercio mundial de la época.

Más tarde Adam Smith desarrolló en su obra la importancia del comercio internacional. En su obra La riqueza de las naciones, publicada en 1776, indicaba que una de las claves para el desarrollo económico era abrirse al comercio con otras naciones.

A pesar de todo este proceso, no ha sido hasta la etapa final del siglo XX cuando el comercio internacional se ha desarrollado de forma más rápida y eficaz. Gracias, entre otras cosas, a la evolución en áreas como el transporte, las finanzas, la tecnología y la legislación.

El papel del comercio internacional

El comercio internacional se considera una parte muy importante del crecimiento económico global. Su nacimiento surge por la incapacidad de producir todo lo que una economía necesita para desarrollarse. No todos los países tienen todos los bienes, y aunque los tengan, no todos tienen todos los bienes de la mejor calidad.

Un ejemplo de ello se encuentra en la energía. El petróleo es una fuente de energía, sin embargo, pocos países lo producen en cantidades suficientes para autoabastecerse. Como carburante, el petróleo es necesario para el transporte, la calefacción o la producción industrial de plásticos. Si un país no dispone de petróleo suficiente, solo le queda una opción: comprarlo del exterior.

Para ilustrar otro ejemplo, supongamos un país que produce café. Tiene los medios para producir el café que su nación consume. Sin embargo, por condiciones geográficas relacionadas con el clima o la calidad de la tierra, lo produce de mala calidad. Y no solo lo produce de mala calidad, sino que además el coste de producción es mayor. Es indudable que acabará importando café de otros países que lo producen más barato y de mayor calidad.

El comercio internacional no actúa solo con los bienes, también actúa con los servicios. A día de hoy, gracias a los avances de la comunicación, podemos tener un asesor financiero en China aunque operemos desde México. Puede que el servicio sea mejor y nos cueste más barato.

En definitiva, el comercio internacional actúa sobre casi todos los sectores de la economía. Desde las finanzas y la industria, hasta la educación.

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