La reciente publicación del Índice de Competitividad Mundial demuestra que España pierde puestos en competitividad, mientras que los países latinoamericanos avanzan lentamente aunque siguen rezagados. Encabezando la clasificación del informe del Foro Económico Mundial se encuentran clásicos como Suiza, Estados Unidos, Singapur, Holanda y Alemania. A continuación analizamos cuáles son los factores que han influido en este ranking.

Para el estudio de la competitividad de un país, se tienen en cuenta un total de 12 variables. Estas variables deben permitir valorar las infraestructuras, la calidad de las instituciones públicas, el nivel educativo de sus habitantes, la situación laboral, los indicadores financieros y el grado de desarrollo e innovación.

Ligero descenso de España en competitividad

Pues bien, España, ha pasado de ocupar el puesto 32 a descender a ser el 34. Esta caída se debe en buena medida a los datos macroeconómicos, sin embargo, hay otros aspectos en los que España ha resultado valorada positivamente. Las infraestructuras y el transporte han resultado ser los puntos fuertes de España, que ocupa el duodécimo puesto en este capítulo. La esperanza de vida juega a favor de España, dado que se sitúa como el cuarto país del total de estados que forman parte del estudio.

Entre los puntos débiles o áreas en las que España debe mejorar cabe mencionar las trabas burocráticas a la hora de gestionar los negocios. El estudio también considera negativamente el elevado nivel de impuestos y una legislación laboral poco flexible. A pesar de perder dos puestos en la clasificación, España ha mejorado su puntuación, logrando un 4,70 frente al 4,68 de 2016.

Latinoamérica gana terreno

Por el contrario, Latinoamérica (en general) escala posiciones. Bien es cierto que todavía queda mucho trabajo por hacer, pero lentamente, los países latinoamericanos mejoran su competitividad. A la cabeza de Latinoamérica se sitúa Chile en el puesto 33, situándose como primer país de habla hispana por primera vez por encima de España. Costa Rica en el puesto 47 como el siguiente estado latinoamericano. La fuerte caída de los precios de las materias primas y el descenso de las exportaciones son cosa del pasado. El ranking completo lo puedes encontrar aquí.

Y es que los autores del informe han tenido en cuenta ciertas mejoras en las infraestructuras, la calidad de la salud y la educación. En este sentido, el informe de competitividad ofrece perspectivas esperanzadoras, porque prevé que estas mejoras permitirán desarrollar nuevas vías de crecimiento.

Pese a los esfuerzos de los países latinoamericanos, aún se sitúan lejos de las posiciones de cabeza. En su contra juegan la baja productividad, unas exportaciones poco diversificadas y un crecimiento incapaz de generar empleo.

Entre las economías más destacadas encontramos el caso de Brasil, que ha mejorado su posición tras recuperarse de los escándalos de corrupción. Su ligera mejoría se explica por el control del déficit público y de la inflación así como por unos resultados satisfactorios en el campo de la innovación. A pesar de todo, Brasil sigue conservando el puesto 80.

México se mantiene en el puesto 51. El país se ha visto perjudicado por la escasa calidad de sus instituciones públicas, el deficiente control del gasto público y ciertos problemas de ética corporativa en sus empresas privadas. Entre los deberes que debe asumir México se encuentra una importante mejora en el ámbito de la innovación.

Resulta sorprendente el ascenso de Argentina, ascendiendo doce escalones hasta el puesto 92. La calidad de sus instituciones y la adopción de las nuevas tecnologías han mejorado notablemente. Por el contrario, se deberá trabajar en una mejor eficiencia de los mercados para lograr atraer inversiones.

Liderando los países latinoamericanos se sitúa Chile, que ocupa el puesto 33. Sus fortalezas son la salud y la educación, mientras que entre sus debilidades figuran la falta de innovación y la insuficiente sofisticación de sus empresas.

La excepción ha sido Colombia, que ha perdido 5 lugares en el ranking de competitividad desde el 61 hasta el 65.