Si tuviese que definir a nuestra entrevistada utilizaría los siguientes adjetivos: inteligente, desenfadada, creativa y polifacética. Estamos hablando de la actriz, directora y economista Marta Flich, una mujer para la que no hay reto que se le resista. Marta es Licenciada en Economía por la Universidad de Valencia y tiene un Máster en Comercio Internacional por la Universidad de Delaware. En relación con sus estudios de Economía, encontramos que ha trabajado en banca, actividad que compaginó con su formación en interpretación.

En su haber hay que señalar que participado en varias series de televisión entre las que figuran Cuestiones de sexo, Escenas de matrimonio, Lalola, HKM, Impares Premium, Solo Comedia y Mad in Spain. Su carrera interpretativa va más allá de la pequeña pantalla, lo que le ha llevado a actuar en películas como La curva de la felicidad, 2×0, Omnívoros, Días de lluvia y Vampyres. Pero para Marta parece que la interpretación no es suficiente, y los retos le han llevado a dirigir obras dos obras de teatro: La boda de cinc y Triple A. Precisamente, en su afán por divulgativo por la economía, en 2012 dirigió su corto Crisis, una obra que pretende ilustrar la situación económica española.

Actualmente podemos verla en su vídeo blog en el Huffington Post, donde haciendo gala de un gran sentido del humor y de manera amena, Marta nos explica toda clase de cuestiones de actualidad económica.

P: Actriz, directora y economista, ¿cómo has podido desarrollar un perfil profesional tan polifacético?

Lo importante es tener recursos, en mi caso tuve distintas formaciones: musical, económica y como actriz. Cuando pones el centrifugado empiezan a salir cosas: unas se materializan y otras no. Básicamente mi motor es comer y desarrollarme como artista y humanoide que soy.

P: Centrándonos en tu formación eonómica, ¿qué fue lo que te llevo a especializarte en Comercio Internacional?

Me encanta el mundo. Me interesa de sobremanera todo lo que pasa fuera de nuestro pequeño universo local. Las sociedades, las culturas y cómo no, la economía.

P: ¿Cómo fue tu experiencia como directora de un departamento de comercio internacional? ¿Y tu paso por la banca? ¿Qué te aportaron estas experiencias?

Viajaba mucho. Conocí muchos países, a muchas personas y muchas formas de entender los negocios y la vida. Me ayudó a abrir la mente  y a mejorar el inglés. La banca me aburría mucho. Me daba cuenta que no me apetecía seguir aprendiendo en esa línea. Lo micro me seduce menos.  Sin embargo, me aportó una gran cultura financiera imprescindible bajo mi punto de vista.

P: En muchas ocasiones, cuando el público lee noticias de economía o escucha hablar a los economistas no entiende nada. ¿Qué puede hacerse para conectar mejor con el público? ¿Cómo podemos ser más divulgativos?

Creo que la base es entender lo qué estamos explicando. Simplificar los términos y olvidarnos de un jerga que la gente no tiene por qué saber. Creo que esa sería una buena premisa.

P: Como mujer íntimamente ligada al mundo de la dirección y la interpretación, pero también como economista, recomiéndanos alguna película de contenido económico.

El lobo de wall Street.

P: Tu cortometraje Crisis de 2012 trataba sobre la situación económica española. ¿Cuáles eran tus objetivos en este proyecto? ¿Tienes algún proyecto futuro que relacione cine y economía?

Creo que fue la primera vez que mencioné que China es la que ha comprado la mayor cantidad de deuda del mundo y que estamos en sus manos. Siempre me ha interesado que entendamos lo vulnerables que somos.

De momento, proyectos a la vista sí, pero en principio no me voy a sentar a escribir economía para cine. No lo descarto en un futuro. Soy imprevisible.

P: Después de haber trabajado en el sector financiero, ¿cuáles son los posibles desafíos a los que se enfrenta el sector bancario?

Las criptomonedas son un bonito desafío. Por otro lado, será curioso ver cómo evoluciona la banca privada a raíz de los Paradise papers.

P: Ahora, como especialista en Comercio Internacional, ¿qué podría ocurrir en una guerra comercial entre China y Estados Unidos?

Que salga perdiendo la sociedad, como siempre. El mercado laboral y su precariedad instalada gracias a acuerdos de comercio internacional absolutamente leoninos donde los gobiernos nacionales ya no tienen ningún control.

P: La experiencia nos ha demostrado que muchas veces las predicciones de los economistas fallan. ¿Hasta qué punto podemos fiarnos de los economistas?

La economía es una ciencia que predice a posteriori, es decir, cuando ya sabemos la respuesta explicamos el por qué. Como economista os recomiendo que solo os fiéis de mí.