Las bandas de fluctuación son los valores máximo y mínimo entre los que una moneda pueda fluctuar con respecto a otra de acuerdo a unas restricciones. Las bandas de fluctuación son un término macroeconomico que forma parte de los agregados monetarios y de la política económica y monetaria de los Bancos Centrales. También se conocen como bandas de flotación.

En los sistemas monetarios existen varios tipos de sistemas cambiarios, dependiendo de las restricciones a las que se vea sometido,  que pueden ser fijos, flexibles o mixtos.

Entre los sistemas mixtos encontramos los tipos de cambio con bandas de fluctuación, que indican en qué medida una moneda puede valorarse con respecto a otra de acuerdo a un cambio que, sin dejar de ser fijo, puede presentar leves variaciones propias del juego de la política macroeconómica.

Este sistema se basa en la idea de que en un mercado libre donde existen multitud de divisas, es difícil por sí mismo establecer un tipo fijo entre monedas, y además irreal, por lo que pactan ciertas reglas de actuación y márgenes de actuación para mantener en la medida de lo posible la paridad en la relación entre dos o más monedas.

Las bandas de fluctuación solamente se relacionan con países o zonas que tienen moneda propia. Sin embargo, aquellos países que no tienen moneda propia como es el caso Ecuador, cuya moneda es el dólar, no se da esta circunstancia.

Los Bancos Centrales son las instituciones encargadas de velar por la estabilidad del tipo de cambio en torno a estos márgenes de fluctuación alrededor del tipo de cambio medio o el tipo de cambio oficial. Estos márgenes de fluctuación reciben el nombre de puntos de intervención.

Cuando el tipo de cambio sobrepasa estos niveles de precaución el Banco Central interviene comprando y vendiendo la divisas para mantenerla dentro de estos niveles. Un ejemplo muy claro de intervención en el tipo de cambio lo encontramos en el Banco Central de Suiza y su intervención en su tipo de cambio respecto al euro en el nivel de 1,18-1,20 a principios del año 2015 abandonando su tipo de cambio mínimo.

Tipos de bandas de fluctuación

Existen dos tipos de bandas de fluctuación:

  1. Simétricas: Son aquellas que pivotan en torno a un tipo de cambio central oficial. Por ejemplo +/- 1%.
  2. Asimétricas: Son aquellas que van variando en función de cómo cambie el tipo de cambio.

Podemos decir, por tanto, que los Bancos Centrales actúan en favor del mantenimiento de tipos de cambio estables que inciden en la balanza comercial de los países. A su vez, son un instrumento de política monetaria cuya intervención solamente puede ser realizada por éstos.

Recordemos que, por ejemplo, la política monetaria en la UE es llevada a cabo por el BCE (Banco Central Europeo), de este modo, los bancos nacionales no pueden llevar a cabo esta intervención.

El euro, un ejemplo de establecimiento de bandas de flotación

Este caso se dio, por ejemplo, durante la adopción del sistema monetario europeo para la entrada del euro, donde los países debían fijar su moneda al marco alemán, moneda de referencia entonces, y donde la fluctuación no debía pasar del más menos 3% del tipo inicial acordado.

Con ello se conseguía que los países adoptaran políticas monetarias estables durante algunos años que permitieran entrar en una moneda fuerte sin fuertes desequilibrios ni grandes fluctuaciones que les impidieran acceder a una posterior moneda de cambio fijo (euro) donde las decisiones monetarias se adoptaran en un banco central único con la correspondiente pérdida de soberanía, y que sin embargo no sirvió para que países como Grecia, Portugal, Italia o España no tuvieran dificultades.