La cláusula de la nación más favorecida (CNMF) es un acuerdo en donde una parte promete a la otra ofrecerle siempre el mejor precio o condiciones en la compra de un producto o servicio. También es conocida como cláusulas de “mejor precio” o “igual precio”. Establece que cada una de las partes intervinientes en este acuerdo debe garantizar a la otra unas condiciones de cumplimiento y trato igual de favorables al menos como las ofrecidas a terceros partes.

Si el consumidor encuentra algún otro proveedor que le ofrece un mejor precio o mejores condiciones, el consumidor tiene el derecho de reclamar a la empresa con la que tiene una cláusula de la nación más favorecida, de modo que esta le iguale el precio o condiciones. Por ejemplo, si el consumidor encuentra un precio más bajo, la empresa con la que tiene la clausula le debe vender a ese precio.

La principal finalidad del establecimiento de una cláusula de nación más favorecida es estrechar las relaciones comerciales y económicas entre estados o zonas regionales de manera voluntaria y recíproca, estimulando su intercambio de bienes y servicios frente al resto del mundo y evitar cualquier tipo de discriminación comercial entre ellos.

En otras palabras, cada participante de la asociación tiene que beneficiarse de las ventajas que se producen con el acuerdo, ya que todos los integrantes del mismo serán igualmente compensados ante rebajas establecidas entre otros.

¿Dónde se utilizan las cláusulas de la nación más favorecida?

Podemos observar este tipo de cláusulas en una gran variedad de acuerdos comerciales de largo plazo para la provisión de insumos o la distribución de productos.

Una aplicación sencilla es la que ocurre entre dos o más países que firman un tratado en materia de importación y exportación y que fijan unos determinados aranceles. Estos no deben ser superiores a los ya existentes frente a naciones ajenas al acuerdo; es decir, se ofrece condiciones preferentes o ventajas y privilegios entre los países asociados.

Siguiendo esta línea, podría decirse que este tipo de acuerdos internacionales son un paso importante a la hora de caminar hacia situaciones de uniones económicasáreas de libre comercio y apertura económica entre estados.

Además, de forma creciente podemos encontrar estas cláusulas en el mundo on-line en la forma de acuerdos en la venta de pasajes en agencias de viajes, plataformas de comparación de precios y otros sitios en donde el operador quiere asegurarle al comprador que no encontrará un precio mejor que el que le ofrece.

La formalización de este tipo de prácticas comerciales en el ámbito económico internacional fue a través de la Comisión de Derecho Internacional de las Naciones Unidas, que entre 1964 y 1975 se encargó del desarrollo del Proyecto de Convención Internacional centrado en esta cláusula. Finalmente, la proyección oficial de esta cláusula tuvo lugar mediante el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y la Organización Mundial de Comercio (OMC) lo mantiene como uno de los principios básicos del comercio internacional.

Posible riesgo anticompetitivo de la cláusula de la nación más favorecida

Mientras que la cláusula aparentemente favorece al consumidor existen algunas autoridades que creen que también puede tener efectos anticompetitivos. Por ejemplo, la Agencia de Competencia del Reino Unido ha señalado que estas cláusulas pueden favorecer a las empresas dominantes en el mercado a través de disminuir la competencia en precios. Asimismo, la cláusula podría crear barreras a la entrada de nuevos competidores.

¿En qué situaciones existe un menor riesgo anticompetitivo?

Cuando la cláusula se aplica en un mercado poco concentrado es menos probable que exista una reducción de la competencia.

Asimismo, cuando las empresas que aplican la cláusula tienen una baja participación de mercado existe menos preocupación que cuando es aplicada por una empresa dominante.