La economía normativa se encarga de proponer recomendaciones, políticas y acciones basadas en juicios personales subjetivos o en “lo que debería ser”. Para ello se basa en la teoría económica.

La economía normativa identifica que objetivos son deseables para después aplicar el conocimiento de la economía positiva para lograrlos. La elección de objetivos depende de las consideraciones éticas y políticas del economista, por lo que se suele considerar que no es una economía puramente científica.

Desde este enfoque, se parte de una situación dada y de cierta teoría económica para recomendar un curso de acción. En este sentido, al juzgar la situación como insatisfactoria, la economía normativa introduce un juicio de valor, por lo que deja de ser completamente objetiva. Así, la recomendación que hará el economista normativo no estará basada solamente en relaciones causa-efecto objetivas, sino también en su juicio sobre la deseabilidad o no de ciertas situaciones. En estos juicios de valor intervienen otras disciplinas como la política, la ética o incluso la religión.

Existe una corriente de pensadores y economistas que consideran que la economía siempre será normativa. Esta visión se basa en que cualquier realidad social está basada en juicios de valor, por lo que su estudio no puede ser objetivo y libre de consideraciones morales. Ideas como el librecambismo, por ejemplo, dependen del concepto de libertad que se tenga. Por lo tanto, cualquier modificación del concepto de libertad, que es un concepto ético-moral, influirá en la definición del propio concepto económico.

La economía normativa se distingue de la economía positiva por la influencia de los juicios de valor y las consideraciones éticas.

Ejemplo de economía normativa

La economía normativa parte de situaciones descritas por la economía positiva y recomienda políticas económicas basándose en algún juicio de valor.

Así, ante el siguiente enunciado puramente descriptivo:

“Los sueldos son más altos en la ciudad que en el campo, por lo que se está produciendo una migración del campo a la ciudad.”

Y aplicando el siguiente juicio de valor:

“No es bueno el despoblamiento de las zonas rurales.”

La economía normativa recomendará la siguiente política:

“Deben subvencionarse los sueldos de las zonas rurales para evitar que la diferencia de sueldos lleve a la gente a la ciudad.”

Se aprecia claramente como dependiendo del juicio de valor la política recomendada será una u otra.