La fusión por absorción es un procedimiento de concentración societaria por el cual el patrimonio de una o más sociedades se extinguen y se integra en el de una sociedad ya existente o una nueva.

La fusión por absorción se produce cuando una sociedad ya existente integra en su patrimonio el mismo procedente de otra, dando lugar a la extinción de la sociedad absorbida y teniendo que ampliar el capital como consecuencia de la integración de la estructura de las absorbidas.

Consecuencias de la fusión por absorción

Las consecuencias de la fusión por absorción son varias y pueden ser:

  • No existe separación de socios, todos los socios pasan a formar por igual y sin distinción parte de la sociedad resultante.
  • Todos los fondos, patrimonio y estructura pasan a formar uno solo.
  • La sociedad absorbente resultante pasa a heredar todos los derechos y obligaciones de cada una de las sociedades absorbidas y las relaciones jurídicas.
  • La sociedad absorbente puede elegir el nombre de cualquiera de las sociedades que se extingan.
  • Las sociedades que estén en ese momento en liquidación pueden formar parte de una fusión por absorción si su patrimonio aún no ha sido repartido entre los socios.

Las fusiones están a menudo sujetas a las leyes mercantiles de cada tipo de sociedad, tanto las limitadas como las anónimas.

Motivos para una fusión por absorción

Las fusiones en el mundo empresarial son habituales cuando dos más industrias deciden poner fin a la competencia e integrar sus estructuras organizativas en una sola, bien mediante integración horizontal total (fusión pura), mediante la creación de una marca nueva que aúne a ambas, o mediante una integración fría, a través de la cual se constituye una sola sociedad y personalidad jurídica, una sola dirección y unos mismos objetivos, pero cada empresa conserva su nombre y parte de la cultura de empresa que posee.