La eficiencia en cualquier tipo de mercado financiero es necesaria para una correcta formación de precios. Los mercados financieros son muy amplios, es por eso que abarcan muchas clases de activos financieros.

Para que un mercado sea eficiente se deben de dar dos premisas:

  • La información de los mercados debe estar disponible sin ningún coste para el inversor.
  • La información relevante está reflejada en el precio de la acción, bono, divisa o tipo de interés.

Hipótesis de los mercados eficientes

Hay tres tipos de eficiencia en los mercados según la hipótesis de mercados eficientes:

  1. Eficiencia débil: se basa en los precios históricos, que reflejan toda la información contenida en los precios pasados. Por lo que la información pasada (volumen y precios) no tienen ningún poder de predicción sobre el futuro precio de los valores, porque los precios son independientes de un periodo a otro. En un contexto de eficiencia débil de los mercados no se puede obtener rendimientos ajustados al riesgo utilizando análisis técnico.
  2. Eficiencia semi-fuerte: incorpora además, la información pública. Los valores se ajustan rápidamente cuando la información se hace pública. Por lo que los precios reflejan toda la información pública disponible.  Esto implicaría que no se podrían obtener rendimientos ajustados al riesgo mediante análisis fundamental.
  3. Eficiencia fuerte: es la eficiencia que incorpora las dos anteriores y la información privada (interna). Los precios no sólo reflejan el histórico y la información pública, si no también toda la información que pueda obtenerse mediante el análisis de la empresa y de la economía. Esto implica que ningín tipo de inversor puede acceder a información relevante para los precios, por lo que nadie puede constantemente obtener rendimientos excesivos en el mercado.

Dada la prohibición que existe en la mayoría de los mercados sobre invertir basándose en información privilegiada sería poco realista pensar que los mercados son de forma eficiente fuerte.

En muchos estudios se ha demostrado que existe una forma de eficiencia débil. Los precios pasados no tienen correlación con los precios futuros. Los precios resultan ser aleatorios. Sin embargo, no apoyan el hecho de que los precios tienen razón y por tanto reflejan siempre correctamente el valor intrínseco. Por ello, también existen anomalías que reducen la credibilidad de que los mercados sean eficientes de forma débil.

Las finanzas conductuales argumentan una hipótesis adaptativa de los mercados.

Las 6 lecciones sobre la eficiencia del mercado

  1. Los mercados no tienen memoria. Los cambios de precio del pasado no reflejan ni tienen información de lo que ocurrirá en el futuro. Todos hemos oído hablar muchas veces de la famosa frase, “Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras“.
  2. Confíe en los precios del mercado. Cuando el mercado es eficiente, significa que el precio recoge toda la información disponible sobre el valor de cada activo.
  3. Aprenda a leer el mercado antes de invertir. Existen muchas preguntas que deben de resolverse para saber en qué situación se encuentra el mercado, y haciendo un buen análisis se pueden sacar conclusiones a futuro. ¿Qué significa un retorno mayor?, ¿Qué proyección tiene esa empresa?, ¿Cómo está la curva de tipos de interés?, ¿Qué señales nos envía el mercado?.
  4. No hay ilusiones financieras (contables). Se puede dar el caso de contabilidad creativa (que puede o no reflejar cambios en el precio) o el caso de split o contra split de acciones, en cuyo caso, no hay pérdida de poder o aumento del mismo.
  5. Fíate sólo de tí mismo. Un buen inversor no pagaría a otro por algo que puede hacer él.
  6. Elasticidad de la demanda muy alta. Los pequeños cambios en las variaciones del precio de un activo, suponen grandes movimientos en la demanda del mismo.