En el ámbito de la mercadotecnia, el marketing masivo es una disciplina dirigida a la creación de estrategias de marketing dirigidas a un público lo más amplio posible y sin atender a los parámetros propios de la segmentación de mercados.

El sentido principal del marketing masivo es el aprovechamiento máximo de una sola estrategia para lograr los objetivos de la empresa u organización que la pone en marcha, dirigiéndose a todo el mundo indistintamente de su origen, sus gustos o sus comportamientos en el mercado.

Otro elemento definitorio de este tipo de marketing es su alta correlación con los precios o costes bajos. Es decir, habitualmente los bienes y servicios ofertados y promocionados de manera masiva suelen ser destinados a las masas y en un margen de precios medio y bajo. Son primordialmente para todos los públicos.

La principal ventaja de la masividad es que no requiere gran esfuerzo desde el punto de vista de diseño de campañas publicitarias, al huir de la segmentación, por lo que generalmente son fáciles y rápidas para ponerlas en marcha en cortos periodos de tiempo. Es decir, son muy manejables y adaptables a medios y tiempos.

Importancia del canal en el marketing masivo

Debido a su naturaleza genérica, a la hora de elegir canales para trasladar el contenido de una estrategia de marketing masivo se ha dado una muy destacada importancia a los medios de comunicación masivos, como lo son la televisión, la radio o la prensa escrita, así como aquellos sitios de Internet con mayor volumen de visitas y uso por parte de los consumidores.

Este hecho responde a la necesidad por parte de las firmas de hacer llegar su mensaje al mayor número posible de personas de todo tipo. En otras palabras, cuantas más personas visibilicen el producto, mayor exposición tendrá el mismo y, potencialmente, mayor éxito comercial.

Ejemplos de productos protagonistas de campañas masivas

Los bienes y servicios más propicios para este tipo de marketing suelen ser aquellos conocidos como de primera necesidad, ya que todo el mundo los consume y normalmente lo desean hacer a un no muy alto precio.

Como ejemplo de esto podemos encontrar los productos de higiene personal, las telecomunicaciones, los servicios bancarios para particulares o servicios de atención sanitaria privada. Como se ve, productos creados para cualquier tipo de persona, principalmente, y cuyo uso es necesario desde el punto de vista cotidiano.

El futuro del marketing masivo

Con el desarrollo potencial de los medios de comunicación, las redes y la multiplicación de corrientes y gustos en una población cada vez más informada, las empresas han ido necesitando progresivamente definir y segmentar sus contenidos y sus acciones de marketing.

Es por ello que el marketing masivo a priori parece haber quedado como una herramienta mercadológica algo anticuada y cada vez menos recurrente, ya que su efectividad ante estos cambios quedaría en entredicho a pesar de sus ventajas y su bajo coste.