Pago es toda aquella acción que realizamos para extinguir o cancelar una obligación. Se basa en la entrega de un bien, servicio o activo financiero a cambio de otro bien, servicio o activo financiero. En la actualidad lo normal es que esa entrega se realice con dinero. Existen dos figuras, el sujeto activo, que es quien realiza el pago, y el sujeto pasivo, que es quien lo recibe.

En el campo económico, denominamos pago a la transacción (monetaria o no) por la que se extingue una deuda. Es decir, cuando realizamos un pago lo que estamos realizando es acabar la última parte de una transacción, en la que previamente se ha prestado un servicio o entregado una mercancía, por lo que es la contraprestación del bien o servicio. Puede realizarse en el momento de la prestación, o estar en diferido.

Por ejemplo, en las grandes empresas se suele pagar a 30, 60 ó 90 días, y durante este tiempo, no existiría una deuda, pues nos han permitido demorar el pago tiempo después. Existiría deuda si una vez llegado el vencimiento de la obligación (préstamos, factura, etc) no hubiéramos cancelado ésta.

El pago puede realizarse de diversas formas, siendo la transacción monetaria (envío de dinero) la más habitual. Con la transacción monetaria ponemos fin a la obligación, aunque también puede realizarse la acción de pagar a través de la entrega de un bien o activo, del que suponemos tiene un valor similar a la obligación contraída.

En este caso, lo podemos denominar dación en pago, y se utiliza a veces cuando existen problemas económicos, para lo cual no contamos con liquidez o nuestro patrimonio es inferior al importe de la deuda. Este caso es por ejemplo cuando entregamos las llaves de nuestra casa como método de pago de una hipoteca que no podemos seguir sufragando, el hecho de dar un activo (nuestra vivienda) cancela la deuda hipotecaria.