El ratio de razón de endeudamiento del activo total, sirve para establecer una métrica del grado de endeudamiento de una empresa en relación al total de sus activos.

A la hora de financiar su actividad, las empresas pueden optar por dos vías. O bien financian su actividad con sus fondos propios, o bien se financian a través de sus acreedores.

Su fórmula de cálculo es la siguiente:

Cada empresa ha de encontrar su estructura de capital óptima en base a sus necesidades y las condiciones del mercado en cada momento. La razón de endeudamiento del activo total nos va a permitir saber que proporción de la actividad de la empresa (total activos) esta financiada por sus acreedores (pasivo total).

 

Valores óptimos del ratio de razón de endeudamiento del activo total

Como habitualmente, los valores óptimos de los ratios, siempre dependen del sector y de la casuística de cada empresa. No obstante, valores entre un 40% y un 60% se consideran como adecuados.

Si el valor fuera superior al 60%, la empresa estaría dejando una gran parte de su financiación a terceros. Esto podría hacerle perder autonomía en su administración y gestión y generarle gran carga de intereses. Por otra parte si el ratio está por debajo del 40%, la empresa contaría con un nivel de recursos propios muy elevado.

Ejemplo de cálculo

Supongamos que la empresa A tiene un activo total de 100 y unos pasivos totales de 50. Por otro lado empresa B tiene un activo total de 100 y unos pasivos totales de 75. Si calculamos ambos ratios tenemos lo siguiente:

Razón de endeudamiento para la empresa A = 50/100 = 0,5
Razón de endeudamiento para la empresa B = 75/100 = 0,75

Si multiplicamos por 100 los ejemplos anteriores, vemos que la empresa A financia un 50% de su actividad con ajenos y el otro 50% con fondos propios De esta manera la empresa tendría una estructura de capital dentro de los parámetros adecuados.

Sin embargo le empresa B está financiando un 75% de su actividad con recursos ajenos y tan solo un 25% con fondos propios.

Importancia de una estructura de capital óptima

En base a la estructura de capital de cada empresa, la coyuntura económica podría afectarles en mayor o menor medida. A continuación se citan unos ejemplos.

Los cambios de los tipos de interés pueden ser un gran quebradero de cabeza para las empresas. Si una empresa tiene una emisión de deuda viva al 2% y los tipos de interés bajaran al 1%, la empresa estaría pagando un 1% de más sobre el saldo vivo de su deuda. Si la empresa tuviera caja disponible, podría recomprar esa deuda y volver a emitir deuda al 1%. En caso contrario la empresa estaría pagando más interés del que podría pagar por las condiciones de mercado. Esto lastrarías sus resultados.

Otro problema podría venir por años con malos resultados. Si hay años con malos resultados, las empresas pueden reducir el dividendo e incluso suprimirlo. Pero el pago de las deudas no puede reducirse ni tampoco suspenderse.

Por lo tanto y en base a los ejemplos de la empresa A y la empresa B, esta última se vería bastante más afectada por los cambios mencionados ya que una mayor parte de su actividad esta financiada por terceros.