La señalización se refiere a las actividades o inversiones que deben llevar a cabo los individuos para poder informar de que tienen ciertos atributos o convencer a otros de una información o hecho particular.

En el campo de la Economía, la señalización aparece en los mercados en los que existe información asimétrica. En estos casos, una parte bien informada se ve obligada a llevar a cabo acciones o incurrir en costos que le permitan distinguirse de los demás y señalizar sus atributos.

Ejemplo de señalización

Uno de los ejemplos más comunes de señalización ocurre en el mercado laboral. Los empleadores no están completamente informados de las cualidades de sus trabajadores (inteligencia, productividad, esfuerzo, etc.) pero los potenciales trabajadores conocen bien sus habilidades y limitaciones. De esta forma, existe información asimétrica.

Ante el riesgo de reclutar trabajadores poco productivos y, a falta de mayor información, las empresas ofrecerán salarios que serán más bajos que lo que deberían recibir los trabajadores más productivos. Esto es claramente inconveniente para ellos.

Para poder distinguirse y señalizar su mayor valor, los trabajadores más productivos tendrán que buscar alguna actividad que informe a la empresa de sus mayores atributos. Una de las actividades que pueden hacer es invertir en educación (cursos, postgrados, etc.).

No obstante, esta señal sólo será valiosa cuando efectivamente permita distinguir a los más calificados de los menos calificados. Esto ocurre cuando es muy costoso para los trabajadores poco productivos adquirir los mismos estudios que los más productivos. En teoría, dada la mayor habilidad o inteligencia de estos últimos, enfrentan un costo menor y pueden obtener más títulos con menor esfuerzo.

De esta forma, la educación es una forma de señalización y no necesariamente influye en cuan productivo será el trabajador en la empresa.

Modelo de señalización

El modelo clásico de señalización en el mercado laboral fue desarrollado por Michel Spence en el año 1973.