En los datos básicos de la empresa anticipábamos la forma jurídica que adoptará la empresa, en este apartado, debemos justificar el por qué y las implicaciones a nivel societario y fiscal que tendrá.

El objetivo del plan jurídico es determinar la forma jurídica que adoptará la empresa y todos los aspectos relacionados con su actividad diaria en términos fiscales y legales. También podemos incluir si existe algún tipo de ayuda a la creación de empresas, subvenciones, bonificaciones… que puedan beneficiar a nuestra sociedad.

Elementos principales de un plan jurídico

  • Ayudas a la creación de empresas

En el caso de que hayamos encontrado alguna institución que nos apoye a la hora de crear nuestra empresa o existan subvenciones con estos fines, debemos incluirlas en este apartado. Cada país e incluso cada región, tiene diferentes instituciones que ayudan a emprendedores.  Es conveniente acudir a ellos y relacionarnos con el ecosistema emprendedor de nuestra zona para establecer sinergias y estar al corriente de las novedades.

  • Marca y nombre comercial

Debemos elegir el nombre comercial y la denominación social que tendrá nuestra empresa e investigar si está registrado o no en el país donde queremos operar y también, a nivel internacional. Si en un futuro queremos registrar el nombre y la marca a nivel internacional, debemos asegurarnos que no está registrado ya y contemplaremos posibles gastos de esta partida. Si es una franquicia, también debemos tener en cuenta los aspectos contractuales para saber cómo utilizarla.

  • Patente

En el caso de que nuestra idea de negocio se base en una invento nuevo, original y exclusivo, debemos patentarlo para adquirir los derechos de comercialización en exclusiva, al menos, durante un periodo de tiempo. Es el reconocimiento a los avances de nuestra investigación y desarrollo que deben pertenecer a la empresa para poder lucrarse de su comercialización. Debemos recurrir a la oficina de marcas y patentes de nuestra región e informarnos de los procedimientos a seguir para conseguir la patente. Hay que tener en cuenta que en cada país la legislación y los trámites son diferentes.

  • Forma jurídica

Determinar la forma jurídica que daremos a nuestra empresa es esencial para poder cumplir con las obligaciones fiscales y legales que de ella se derivan. En cada país, existe un amplio abanico de posibilidades por lo que habrá que analizar las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas y según nuestra situación, elegir una u otra.

En términos generales, para tomar la decisión de elegir la forma jurídica estés donde estés, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos básicos;

Nº Socios que la formarán: Depende de si vamos a estar solos, vamos a asociarnos varias personas o contemplamos la anexión de nuevos socios.

Responsabilidad y órganos de administración: Si vamos a ser varios socios, habrá que determinar la responsabilidad que adquiere cada uno de ellos y quién administrará la sociedad. Por supuesto, todo debe quedar por escrito y firmado por todas las partes.

Capital inicial y porcentaje accionarial: Debemos determinar con qué capital social partimos, quién lo aportará y qué porcentaje de la sociedad adquirirá. Este punto es básico para saber si tomaremos una forma jurídica u otra.

Implicaciones fiscales: El estar sujeto a un tipo impositivo u otro, tener unas obligaciones fiscales u otras, es clave a la hora de elegir la forma jurídica que vamos a tomar. Las obligaciones fiscales nos llevarán gran parte de nuestro día a día en tareas administrativas e influirá en la contabilidad de la sociedad. Debemos informarnos bien y estar al corriente de nuestros deberes y obligaciones de nuestro país y nuestro municipio según la forma jurídica que hayamos elegido.

Actividad y objeto social: Debemos tener claro a qué nos vamos a dedicar y dejar por escrito el objeto social de la empresa y las actividades que se pueden desarrollar. La actividad a desarrollar también influye a la hora de tributar.

  • Estatutos

Debemos decidir si nos regiremos por los estatutos generales que implica la ley según cada forma jurídica o si vamos a incluir anexos y cláusulas diferentes. Firmar un pacto de socios donde se dejará constancia de limitaciones, responsabilidades y forma de actuar ante distintas situaciones suele ser la forma más habitual de iniciar una actividad empresarial con varios socios.

  • Permisos, licencias y plazos

Debemos tener en cuenta con qué plazos contamos para iniciar la actividad empresarial, si es necesario algún tipo de licencia o permiso para comenzar a operar y si cumplimos con la legalidad en materia de medio ambiente y riesgos laborales en nuestro país y región. En el caso de que así sea, debemos recurrir a los organismos autonómicos a informarnos de los requisitos que debemos cumplir para conseguirlo. Ejemplo, licencias para abrir un local, iniciar una obra…

  • Gastos de constitución

A la hora de constituir una empresa debemos contemplar los gastos del registro mercantil, de la marca, patente, gastos de notaría…. Y en el caso de que lo necesitemos, de un asesor legal y fiscal que nos ayude con estos trámites.

Ver también:

¿Cómo elegir la forma jurídica de mi empresa en España?