La tecnología: un factor determinante para la economía

La tecnología y el mundo tecnológico se ha adueñado de la sociedad. El avance tecnológico soporta un gran peso de la economía. Tal es el peso que un fallo en el sistema podría desencadenar grandes contracciones en el PIB Mundial.

No nos parece nada nuevo, ni se nos hace raro, si hablamos de que la economía global, así como la sociedad en si misma, se encuentra sumergida, de lleno, en la era digital y la nueva revolución tecnológica. Tal es el grado que el Foro de Davos de este año dedicó gran parte del encuentro a hablar sobre estas nuevas tecnologías, así como el impacto de su uso en las economías.

Como se puede observar, esta revolución tecnológica está provocando un cambio completamente disruptivo en las economías, así como en la actuación y los hábitos de los propios agentes económicos que conforman la economía global. La digitalización se ha apoderado de las compañías, cambiando por completo sus estigmas y sus procesos y adaptándolos al nuevo entorno digital.

Con, simplemente, echar un vistazo a nuestro alrededor, podemos darnos cuenta como gran parte de los hábitos que desarrollamos durante nuestro día a día y que nos parecen totalmente habituales y cotidianos, hace apenas 5 años no existían. Whatsapp, Google, Facebook, Instagram, Glovo o los propios Uber, son empresas que, con una cortísima trayectoria vital, se han convertido en gigantes empresariales de nuestra economía.

Casos como el de Amazon, una empresa que ha acabado con el sector retail por completo, destruyendo todos los sistemas que, hasta su nacimiento, se conocían y revolucionando por completo el sector, son una clara muestra de que el mundo tiende hacia lo digital y que, como decía Bill Gates, de no adaptarnos a este cambio, nos quedaremos fuera. 

Elevada y peligrosa dependencia

Creo que está muy claro que la forma de hacer las cosas en esta economía ha cambiado por completo. Las reglas del juego han cambiado y las empresas de hoy en día se enfrentan a nuevos competidores, dado el impacto de la digitalización en hacer posible la competitividad global que aporta la globalización. La interconexión entre países es un hecho y las empresas deben adaptarse a ello.

Al igual que las empresas, la economía también está dando un giro de 180 grados. La forma de medir la economía, hoy en día, es completamente distinta. Y, como cabe de esperar, ya que las empresas que lideran el mundo se basan en nuevas tecnologías y entornos digitales, el impacto de un shock en el mundo digital ha pasado a tener una enorme relevancia en la economía global.

Según los estudios realizados por Capital Economics Research, un shock en el mundo digital, concretamente, si internet sufriese una caída durante unos días, la economía global se vería mermada. Con impactos significativos en el Producto Interior Bruto de hasta un 0,1%. Como podemos observar, algo que no se podía llegar a creer en el pasado.

Si observamos el ranking de las empresas líderes a nivel mundial, éste nos vislumbra, nos aporta la explicación del porqué de este gran impacto en la economía y esa desaceleración tan brusca. Como podemos observar en el, el ranking muestra un claro liderazgo de las empresas tecnológicas en el mundo empresarial, lo que indica que las empresas que lideran la economía, dependen de internet para el desarrollo de sus funciones.

No sólo las grandes compañías dependen de internet

Más allá de la banca, empresas como Alphabet, Facebook, Apple, Amazon, Alibaba u otras compañías que se encuentran dentro de los primeros puestos del ranking, también son empresas en las que sus funciones diarias dependen del uso de internet. Por lo que una caída de este provocaría pérdidas millonarias para la compañía, y con ello, para los mercados y la economía.

De ahí que digamos que una caída de internet durante unos días puede tener impactos negativos que provoquen contracciones en el Producto Interior Bruto. Si paramos y pensamos las actividades que realizamos a lo largo del día en internet, podemos hacernos una idea de lo que provocaría el inhabilitamiento de este durante un par de días para las empresas, a nivel global.

Una vulnerabilidad millonaria

Pero no todo son desastres. Como es imaginable, estas empresas, de tal magnitud, no estarían donde están si no tuviesen ya ideados planes de contingencia alternativos ante situaciones de este aspecto. De hecho, la capacidad de encontrar una solución viable ante un shock tecnológico como el planteado anteriormente hace que la contracción en el PIB no vaya más allá del 0,1%, pues esa solución se daría de una forma rápida y efectiva.

Sin embargo, los analistas tecnológicos temen a otros tipos de shocks. En este caso, al que venimos a referirnos es a la vulnerabilidad tecnológica. Al hackeo de aquellos portales más vulnerables y la pérdida en la confianza del consumidor hacia el sector tecnológico. Un caso que hemos podido ver y vivir con el Bitcoin, pues los continuos hackeos y su excesiva vulnerabilidad le llevó a cosechar pérdidas millonarias.

Esto es lo que más preocupa a los analistas. La gran dependencia del mundo actual y de su economía con el sector tecnológico provoca que cualquier shock producido dentro de éste, el impacto en la economía sería mayor. Ante esto, la vulnerabilidad de los portales ante hackeos sería el peor escenario al que se podría enfrentar la economía global en el mundo tecnológico.

¿Qué ocurriría si un banco es hackeado?

Pongámonos en la situación de que toda la infraestructura tecnológica de una gran compañía bancaria sufriese un hackeo, dejando al descubierto miles de cuentas bancarias y depósitos en los que la sociedad deposita los ahorros de toda su vida. Inmediatamente, tras conocerse la noticia, la actuación de la sociedad sería la inminente retirada masiva de capital de las entidades bancarias, recortando la liquidez de estas.

Al retirarse todos estos depósitos, las entidades quedarían sin liquidez para continuar con su actividad económica, pues no tendrían capital para prestar a los prestatarios. Esto provocaría una menor dotación de capital prestado, influyendo de forma directa en la economía y pudiendo generar una espiral bajista, que llevase a la economía a una recesión.

En resumen, como podemos ver, aunque todos digan bellísimas palabras sobre el sector tecnológico, como decía el afamado “tío Ben” en la película de Spider-Man, de Marvel, “Un gran poder, también conlleva una gran responsabilidad”. Esto es lo que le ha ocurrido al sector tecnológico, pues, en conjunto con su gigante crecimiento dentro de nuestra economía, el peso que ahora soporta este le lleva a poseer unos niveles de responsabilidad mayores, pudiendo ser partícipe de grandes problemas para la economía.

Es por ello que, aunque la digitalización y la tecnología sean una clara imagen del futuro y de lo que nos depara el mundo, ésta debe ir perfeccionando sus técnicas y desarrollándose continuamente, pues su peso en la economía, es inmensamente grande y cualquier efecto negativo que este sufra.

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