Singapur, tierra de oportunidades para las empresas europeas

Singapur

Singapur, antaño la perla de oriente del Imperio Británico es una pequeña república parlamentaria insular situada en el sudeste asiático. Más allá de su extensión y de su situación geográfica, este pequeño estado es el país con la cuarta renta per cápita más alta del mundo, que se sitúa en los 86.854 dólares. El elevado nivel de desarrollo económico y su apuesta por la innovación han atraído la atención de las empresas europeas y en particular, de las empresas españolas.

Desde la Unión Europea se ha trabajado para alcanzar acuerdos comerciales que permitan el acceso a tan suculento mercado. Cabe recordar que Singapur está consolidada como el tercer centro de negocios mundial, solo por detrás de ciudades como Londres y Nueva York. El hecho de que Singapur sea un centro de negocios de gran importancia mundial, explica en buena medida su prosperidad económica. Es más, según el Banco Mundial, Singapur es el mejor país del mundo para hacer negocios después de Nueva Zelanda.

Un enclave estratégico para los negocios

Otros factores sobre los que se sustenta el elevado desarrollo económico del país son el petróleo y la intensa actividad comercial que se desarrolla en su puerto. Prueba de ello es que en el puerto de Singapur se descargan 300 buques al día en aproximadamente 40 minutos. Todo ello sin olvidar los hidrocarburos, que alcanzaron un tráfico de 20,4 millones de toneladas en septiembre del año pasado.

Su estratégica situación geográfica le ha llevado a consolidarse como la auténtica llave que da acceso a ese gran mercado que representa la zona Asia-Pacífico. Tampoco hay que olvidar la decidida apuesta que está haciendo el país por las nuevas tecnologías, pues pretenden convertirse en una “nación inteligente”.

La apuesta europea por Singapur

Pues bien, más del 65% de las inversiones de la Unión Europea tienen lugar en esta región. Todo esto demuestra el interés de las compañías europeas y particularmente de las españolas, que se lanzan a la conquista de tan atractiva capital económica. Y es que Singapur supone un inmejorable escenario para los negocios y desde el punto de vista logístico y del transporte.

Tratando de reforzar las relaciones comerciales con Asia, la Unión Europea ha apostado por fortalecer el comercio con potencias económicas en el continente asiático, entre las que destacan Japón y cómo no, Singapur. Más allá de que la firma de acuerdos de libre comercio supongan un evidente mensaje contra el proteccionismo, se pretende facilitar los negocios que las empresas europeas llevan a cabo en Singapur.

El transporte marítimo es clave en el comercio internacional y ya hemos visto la vital importancia del puerto de Singapur. Tengamos en cuenta que el 90% del comercio mundial corresponde al transporte marítimo y que Europa dispone de una flota que representa el 40% de la flota mundial, otra razón de peso para mantener la apertura del acceso por mar.

Así pues, la Unión Europea se ha puesto manos a la obra para conseguir la ratificación de los acuerdos comerciales con Japón y Singapur. En cuanto a lo relativo al comercio, al ser competencia europea bastará con que sea ratificado desde las instituciones europeas, por el contrario para la protección de las inversiones, es necesario que los acuerdos sean ratificados por los parlamentos nacionales de cada uno de los estados miembros.

Las facilidades para hacer negocios que ofrece Singapur han atraído un buen número de empresas españolas. La estabilidad económica, un marco legislativo seguro, las escasas trabas burocráticas y el bajo nivel de impuestos han atraído a las grandes compañías españolas de sectores tan diversos como la hostelería, las infraestructuras, la moda, la gastronomía o las finanzas.

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