Insolvencia

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La insolvencia se define como la incapacidad de una persona física o jurídica para hacer frente a sus obligaciones financieras.

Dicho de otra forma, pone de manifiesto su incapacidad para devolver ahora o en el futuro las deudas que ha contraído o que planea contraer. Cuando una empresa es insolvente se enfrenta a un grave problema. Ya que tiene deudas y no puede pagarlas.

No debemos confundir insolvencia con iliquidez o suspensión de pagos. Podría ocurrir que una empresa no pueda hacer frente a sus pagos actuales porque no tengan liquidez, sin embargo, en cuanto obtenga dicha liquidez podrá hacer frente a sus obligaciones. Cuando una empresa es insolvente, además de no tener liquidez, ni siquiera puede responder con su patrimonio.

El concepto de insolvencia está muy relacionado con el de quiebra, pero no son lo mismo. Además, la insolvencia es lo contrario de la solvencia.

¿Tiene solución una situación de insolvencia?

Aunque es una situación grave, al contrario que la quiebra, la situación de insolvencia es reversible. Cuando la situación de insolvencia no se puede revertir o las esperanzas en cambiar el rumbo de la empresa se disipan, la empresa se declara en quiebra para evitar daños mayores a los accionistas.

Cabe insistir, no obstante, en que para que una insolvencia se resuelva deben darse alguna de las siguientes situaciones:

  1. Recibir una donación: Sería algo poco común, pero si la cuantía es suficiente, podría resolver el problema de forma temporal.
  2. Adquirir más capital: Otra forma de abandonar la situación de insolvencia sería una ampliación de capital. Es decir, la empresa recibe recursos económicos de terceros que están interesados en entrar en la compañía.
  3. Endeudarse aún más (rescate): Sería una situación peculiar, ya que resultaría asombroso que alguien prestara dinero a una empresa insolvente. Sin embargo, es una opción más y podría salvar a la empresa de forma temporal.

Sea cual sea la posible solución adoptada, la empresa deberá reestructurar el negocio, ya que tal como ha operado no ha resultado ser exitosa. Suele ocurrir, sobre todo en los rescates que los prestamistas ponen requisitos muy exigentes para asegurarse de que les devolverán el dinero.

¿Cómo saber si una empresa es insolvente?

El proceso para estudiar la insolvencia no se diferencia del proceso para medir la solvencia. Por tanto, lo que se calculan son los ratios de solvencia. De forma complementaria se utilizan otros ratios como los siguientes:

Los ratios de solvencia y los ratios de liquidez son fáciles de interpretar. Tan sólo hemos de recoger los datos y realizar los cálculos. Lo que es más complicado interpretar es la información de las agencias de calificación y otros factores cualitativos.

Respecto a las agencias de calificación, en ocasiones, ocurre que también se equivocan. Es decir, que le pongan la máxima calificación no quiere decir que sea imposible que caigan en una situación de insolvencia. Su información sirve, generalmente, para analizar en términos comparativos. Por ejemplo, según esta agencia, A es más solvente que B.

En cuanto a los factores cualitativos, podríamos destacar la gestión de la empresa. En no pocas ocasiones, los directivos realizan una mala gestión. A veces por falta de experiencia y conocimiento en el campo y otras, incluso, con intención de destruir una empresa. La implicación de los empleados o la cultura organización podrían ser otros dos factores muy importantes que determinan la solvencia de la empresa.

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