Robert Owen

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Robert Owen fue un teórico y activista por los derechos laborales y sociales. Es considerado padre del laborismo inglés. Defendió la cooperación y la fraternidad para reducir las desigualdades sociales, frente a la revolución y la lucha de clases. Por ello, los marxistas lo definieron como un socialista utópico.

Robert Owen nació en Newton (Gales), el 14 de mayo de 1771 y murió en la misma ciudad en 1858. Fue el sexto de siete hermanos. Su padre era un ferretero quien también se desempeñó como jefe de correos local, y su madre provenía de una de las familias de agricultores prósperos de Newtown. Desde muy joven trabajó como asistente en una tienda en Londres. Solo una década después, con 20 años ya dirigía una fábrica de tejidos en la ciudad inglesa de Mánchester. Esta primera aventura empresarial resultó un éxito. Ello le permitió adquirir la empresa hilandera New Lanark en Escocia en 1799.

Su mentalidad siempre se mantuvo muy estrechamente vinculada a su experiencia como empleado primero y luego como gerente industrial. Llegó a la conclusión de que el modelo del hombre hecho a sí mismo, teorizado por los economistas, era una abstracción. En cambio, defendía que las condiciones ambientales influyen inevitablemente en los individuos. Por ello, defendía construir un entorno social, económico y político al servicio del ser humano. Solo así sería posible una verdadera igualdad de oportunidades en la nueva sociedad surgida de la revolución industrial.

El modelo de fábrica de Robert Owen

El galés llevó a la práctica sus idea en la gestión de las hilanderías New Lanark. El proyecto comenzó a funcionar el 1 de enero de 1800. Desde el principio, se convirtió en un modelo gracias a la introducción de nueva maquinaria, buenos salarios, viviendas saludables y la construcción de un vivero en la fábrica. Además, una parte de las ganancias industriales se destinaba a la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores.

A pesar de los costes del innovador proyecto, la realidad fue que Owen obtuvo grandes ganancias. Ello le permitió enfrentar con éxito las protestas de los otros socios con una visión sobre la gestión más convencional. En 1813 fueron sustituidos por personas de carácter más abierto y progresista, entre las cuales el filósofo Jeremy Bentham. Durante la primera mitad del siglo XIX el proyecto alcanzó una notable fama, con visitas de curiosos e investigadores.

Evitar el desempleo y aumentar los ingresos de los obreros

El éxito económico de su compañía contrastaba con la crisis económica que azotaba a Inglaterra. Las altas tasas de desempleo y un aumento de la conflictividad social, hicieron que Owen se plantease generalizar su proyecto.

En su opinión, solamente había tres posibilidades para mejorar la situación económica general del país. Uno: una reducción drástica del uso de energía mecánica. Dos: la muerte de millones de seres humanos para restablecer el equilibrio. Tres: encontrar una ocupación ventajosa para los pobres y los desempleados, a quienes el trabajo mecánico debe estar subordinado, en lugar de servir para sustituirles por máquinas. Obviamente, Owen se inclinaba por la tercera.

La propuesta de planificación urbana de Robert Owen

Así, en la segunda década del siglo, elaboró ​​su modelo de convivencia ideal. Su proyecto se basaba en una comunidad restringida, que trabaja colectivamente en el campo y en el taller. Además, sería autosuficiente, con todos los servicios necesarios en su interior. Owen exhibió este plan por primera vez en 1817 en un informe al Comité para el Alivio de los Pobres.

El modelo propuesto por Owen en consistía en la creación de un asentamiento de aproximadamente 1.200 personas. Estaría rodeado de una extensión de rodeado de entre 400 y 600 hectáreas de tierras. El núcleo urbano se estructuraría a partir de un gran edificio en un cuadrado con cocinas públicas y comedores. No obstante, tendría apartamentos familiares privados. Los niños estarían con la familia hasta los tres años. Posteriormente, se confiarían a la comunidad, pero sin perder el contacto con los padres. Un poco apartados entre una arboleda se ubicarían los laboratorios e industrias.

El plan se completó, con más detalles, en 1820, en el informe que Robert Owen emitió al Condado de Lanark. Esta propuesta de Owen es el primer plan urbano moderno desarrollado en su totalidad, desde las premisas político-económicas hasta el programa de construcción y el presupuesto financiero.

Un ensayo en Estados Unidos

Tras intentar, sin éxito, que su proyecto fuese puesto en marcha por empresarios o gobiernos de diferentes países, Robert Owen decidió marchar a Estados Unidos. Motivado por la tradición cooperativista en ese país, fundó allí una comunidad cooperativa. En 1825 compró 12.000 hectáreas de tierra en Indiana por 190.000 dólares.

El pueblo se renombró como New Harmony y llamó la atención de personalidades e intelectuales, como William Maclure. Sin embargo, diversos desacuerdos llevaron a la secesión de grupos disidentes, que fundaron sus propias comunidades. Owen abandonó la colonia en 1828, dejando la dirección a sus hijos. Al mismo tiempo, las iniciativas tomadas por los seguidores de Owen en Orbiston en Escocia y en Ralahine en Irlanda también fracasaron.

A su vuelta al Reino Unido, sus ideas fueron prohibidas. A pesar de ello, se mantuvo como activista para la promoción de las cooperativas y por lo derechos sociales y laborales. Paralelamente, cada vez fue más partidario de la participación de la administración pública para reducir las desigualdades sociales.

Un socialismo utópico y no marxista

Robert Owen es uno de los principales exponentes del llamado socialismo utópico. Este término fue acuñado por Marx y Engels, para contraponerlo a sus teorías, que denominaron socialismo científico.

Los padres del marxismo encasillaron a todos aquellos socialistas no marxistas en este grupo. Les acusaban de no basar sus propuestas en un análisis científico del desarrollo histórico y del sistema capitalista. Por otra parte, Owen tampoco propugnaba la violencia revolucionaria y la lucha de clases. En su opinión, una educación que promoviese los valores de solidaridad y fraternidad bastaría para que las diferentes clases sociales colaborasen en la construcción de una sociedad más justa. Sin duda, Robert Owen era heredero de los valores de la Ilustración y creía con firmeza que el ser humano podía dar lo mejor de sí mismo y que lo único necesario era darle la oportunidad y las herramientas para demostraerlo.

Su legado es fundamental para entender el socialismo inglés y el Partido Laborista. Este grupo siempre se ha reclamado heredero del pensamiento de Owen y de otros socialistas no marxistas. Al contrario, la mayor parte de los partidos socialistas europeos, sí adoptaron las premisas básicas del marxismo. Sin embargo, casi todos renegarían de ello, como el SPD alemán o el PSOE español.

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