Conocemos como ciclos económicos a los cambios o fluctuaciones que ocurren con frecuencia en economía. Este fenómeno ha sido común a lo largo de la historia económica, conociéndose con otras denominaciones como “ciclos comerciales” o “fluctuaciones cíclicas”.

Generalmente, estos ciclos o fluctuaciones son impredecibles, ignorándose en la mayor parte de ocasiones su comportamiento futuro, ya que no siguen un patrón establecido. No obstante, se suele plantear que estos cambios responden a oscilaciones o variaciones en las que se pasa de una situación de crecimiento económico o expansión a una de decrecimiento o contracción. En las fases bajistas del mercado es cuando aparecen las conocidas crisis económicas. Cuando ocurren oscilaciones de gran intensidad se pueden llegar a ver burbujas económicas.

Suele dividirse la vida del ciclo económico en diferentes partes: recuperación, expansión, auge y recesión. Frecuentemente se le conoce como ciclo debido a que esta serie volvería al inicio formando una rueda continua; sin embargo, debido a la imprevisibilidad antes comentada no se puede tomar esto como una regla formal.

Ciclos económicos

Los ciclos económicos además son medidos en producciones o actividad económica de determinados períodos, normalmente hablaríamos de meses o años. Además, esta medición suele ser establecida con ayuda del PNB (Producto Nacional Bruto). Básicamente, si el PNB sube, estaríamos en una situación expansiva y de creación de riqueza. Si el PNB, ocurre lo contrario y se sufre recesión.

Por otra parte, cuando nos encontramos en una fase de recesión continua en el tiempo y sin previsión de mejora, podríamos hablar incluso de depresión económica. A nivel de calle, una pista clara para conocer en qué situación estamos dentro de un ciclo económico es analizar el factor empleo.

Dependiendo de lo fácil o difícil que sea encontrar empleo, situarse en una fase del ciclo u otra será más sencillo. En recesión, parece casi imposible encontrar un puesto de trabajo, mientras que en épocas de bonanza o expansión en lugar de darse pérdida de empleos se da la situación de creación de nuevos. En España hemos podido comprobar este ejemplo básico en los últimos años.

Por último, es necesario establecer una distinción entre el ciclo económico y las variaciones estacionales o las tendencias a largo plazo. Las propias características básicas del ciclo económico ayudan a que este sea diferenciado de modas u otros cambios en los comportamientos de los miembros de un país.