Un depósito interbancario es todo aquel depósito en el que un banco presta a otro banco. Un depósito bancario es un contrato por el cual un cliente invierte en una entidad financiera una cantidad de dinero para que este la custodie a cambio de recibir un tipo de interés, en este caso, el cliente también es un banco. La posibilidad de realizar ese depósito a un plazo determinado (fecha de vencimiento), recibe el nombre de depósito a plazo fijo.

Las entidades financieras utilizan el dinero recibido durante el plazo determinado en el depósito a plazo fijo para obtener una mayor rentabilidad que la que van a pagar a ese cliente, (negocio principal de un banco). El acceso a mercados mayoristas, entre los que cabe mencionar el mercado interbancario de depósitos es lo que permite obtener beneficio captando fondos mediante el depósito interbancario.

El mercado interbancario de depósitos es la base para la mayoría de operaciones bancarias y también para la formación del EURIBOR, EONIA y el LIBOR. Estos son los tipos de interés a los que los bancos están dispuestos a tomar o prestar fondos en diferentes plazos.

En la cotización de un depósito interbancario partimos de la premisa que en cualquier cotización debe haber dos partes o lados (prestador y tomador).

Ejemplo

– Nosotros cotizamos un depósito interbancario:

Depósito a 6 meses: 3,25-3,30 %.

Estamos indicando que al tipo de interés 3,25% nosotros estamos dispuestos a tomar fondos y al 3,30 % prestamos. Esto tiene sentido, pues siempre querremos sacar rentabilidad a nuestras operaciones tomando fondos barato (pagando pocos intereses) y prestando dinero caro (cobrando muchos intereses).

– Nos cotizan un depósito interbancario:

Depósito a 3 meses: 5,50-5,55 %.

Para operar con esta entidad que nos está cotizando este depósito, si queremos tomar fondos deberemos hacerlo al tipo de interés 5,55 % (pagando intereses altos), es decir,  financiándonos caro. Por otro lado, si queremos prestar fondos deberemos hacerlo al tipo de interés 5,50 %, ya que de esta forma estamos invirtiendo nuestro dinero por el lado del que la entidad bancaria está dispuesta a pagarnos unos intereses más bajos.