El desempleo encubierto ocurre cuando existen personas que tienen un puesto de trabajo pero su capacidad productiva está siendo infrautilizada.

Las personas afectadas por el desempleo encubierto no se registran como parte de los datos de desempleo del país, no obstante, se encuentran en un puesto de trabajo muy debajo de sus capacidades y por ende su productividad es limitada. En condiciones económicas favorables, estas personas debería ser capaces de encontrar un empleo en donde puedan generar un mayor output y recibir a cambio un mayor salario.

Origen del concepto

El concepto de desempleo encubierto por utilizado por primera vez en los años 30´s por la economista Joan Robinson para referirse al grupo de trabajadores que, a causa de la crisis económica, se encontraban en puestos de trabajo en donde estaban sobre-cualificados.  De esta forma, existía una pérdida de eficiencia y productividad porque estos trabajadores podrían aportar mucho más en otra ocupación más relacionada con sus aptitudes.

En términos simples, los trabajadores parte del desempleo encubierto forman parte de la masa de trabajadores activos pero su productividad marginal es pequeña. Existe un desempleo de recursos humanos que no se refleja en las estadísticas.

Causas del desempleo encubierto

Entre las causas se encuentran:

  • Personas cuyos puestos de trabajo corresponden a una categoría inferior con respecto a las cualificaciones necesarias
  • Jornadas de trabajo excesivamente cortas (los trabajadores no se ocupan todo el tiempo que podrían o querrían)

Detección del desempleo encubierto

Algunos autores han señalado que una forma de detectar a las personas afectadas por el desempleo encubierto es observar si el salario que actualmente recibe el trabajador es sustancialmente inferior al que recibía en su anterior puesto de trabajo. Algunas de las explicaciones de este hecho serían que: a) el puesto de trabajo es de un nivel inferior y/o b) se han reducido significativamente las horas de trabajo.