Entendemos por entorno del marketing aquellos actores y fuerzas ajenas a la empresa, específicamente, al departamento de marketing, que de manera directa o indirecta le causan un impacto, ya sea positivo o negativo.

¿Para qué sirve analizar el entorno del marketing?

Estudiar el entorno del marketing permite a la organización tomar decisiones con la menor incertidumbre posible y adaptarse más rápidamente a los cambios del mercado, y en consecuencia, estar más cerca de cumplir sus objetivos.

En otras palabras, el estudio del entorno del marketing brinda a la empresa el conocimiento de sus amenazas y oportunidades, y de ese modo la dota con un margen de anticipo y reacción.

Dependiendo de factores como el tamaño, las ventajas competitivas, la exclusividad del producto o servicio, o la capacidad de financiación entre muchas otras, podrá ejercer más o menos control sobre estas fuerzas.

Dos dimensiones componen el entorno del marketing

Son el microentorno y el macroentorno.

  • El Microentorno lo forman aquellos actores cercanos a la empresa, el comportamiento de los cuales va a afectar a la toma de decisiones. En este caso, tener un control sobre ellos, por poco que sea, es posible.  A su vez, el microentorno se clasifica en interno y externo. ¿Quién son estos actores?
  • El Macroentorno viene formado por aquellas fuerzas externas sobre las cuales la empresa no puede ejercer ningún tipo de control, pero en ocasiones, sí influenciarlas. Es importante tener en cuenta, que el macroentorno va a afectar a todo el microentorno.
    • ¿Cuáles son estas fuerzas?
      • Demográficas
      • Económicas
      • Políticas
      • Naturales
      • Tecnológicas
      • Socio-culturales

Ejemplo de entorno del marketing

Imaginemos que tenemos un proyecto interesante, un producto que promete, y deseamos crear una empresa para llevarlo a cabo. ¿Será suficiente la idea que tenemos en mente para tener éxito?

La respuesta es no. Para que una empresa tenga éxito debe conseguir que funcione toda su cadena de valor, eso implica que tanto los factores internos que puede controlar, como los externos, sobre los cuales no puede ejercer ningún o muy bajo nivel de control, han de serle favorables.

El objetivo será entonces, conocer en todo la situación en la que se encuentra la empresa para poder anticiparnos a las amenazas, y aprovechar las oportunidades.