Los gastos fiscales son las cantidades que dejará de recaudar la administración pública por la concesión de ventajas fiscales a ciertos contribuyentes o determinados sectores económicos.

Los gastos fiscales consisten en el no ingreso o en el ingreso negativo para la Administración. Por otra parte, para el contribuyente supondrán un beneficio. Lo que el sector público pretende con estas medidas es la redistribución de los recursos entre los contribuyentes y los distintos sectores económicos.

Clases de gastos fiscales

Se consideran gastos fiscales las exenciones, reducciones, deducciones o tipos impositivos reducidos y el aplazamiento del pago de impuestos. Un ejemplo de estas medidas pueden ser las deducciones en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas por adquisición de una vivienda habitual.

Entre los gastos fiscales destacan:

  • Exenciones: Son aquellos supuestos en los que a pesar de tener lugar el hecho imponible no nace la obligación de contribuir.
  • Reducciones: Son disminuciones de la base imponible o cantidad sobre la que se aplica el tipo impositivo.
  • Deducciones: Una vez se aplica el tipo impositivo se obtiene la cuota íntegra o cantidad a ingresar. Las deducciones se aplicarán sobre la cuota íntegra, minorando la cantidad que se debe ingresar a la administración.
  • Tipos impositivos reducidos: Se aplica el tipo impositivo correspondiente al tramo más bajo de un impuesto.
  • Aplazamiento del pago de impuestos: Una mala planificación o la existencia de gastos inesperados pueden hacer que el contribuyente se encuentre en una situación económica que le impida pagar de forma transitoria sus deudas con la administración. Ante la imposibilidad de pagar en los plazos establecidos, existe la opción de solicitar un aplazamiento o fraccionamiento de los pagos.

Los gastos fiscales en el plano internacional

En la mayoría de los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico existe la obligación de elaborar un informe en el que se detallen los gastos fiscales. Este informe tiene una periodicidad anual.

Hay países que vinculan el informe a sus presupuestos nacionales como ocurre en el caso de España, Francia, Portugal, Bélgica y Finlandia, sin embargo, en Estados Unidos, aunque se presenta el informe junto con el presupuesto, éste no se integra en el ciclo presupuestario.